El cierre de temporada en MLS tiene su propio yin-yang: la alegrĂa de unos y el dolor de otros conviven para contar la historia completa. Minnesota United y St. Louis CITY le puso cara a esa dualidad en un partidazo que dejĂł mucho más que un 3-2. Los 'Loons' remontaron y volvieron a ganar en casa despuĂ©s de diez partidos, y cantaron 'Wonderwall' con la ilusiĂłn de quien todavĂa se ve en los Playoffs. Enfrente, las lágrimas de un St. Louis, ya clasificado, mostrĂł lo que cuesta acostumbrarse a ganar: despuĂ©s de 21 partidos invicto, seguir haciendo historia se habĂa vuelto una exigencia. Una misma jornada mostrĂł cuánto cuesta recuperar la ilusiĂłn y cuánto duele cuando las expectativas crecen con ella.
Dos formas de creer en Allianz Field
Minnesota entonaba a viva voz su himno, como si jugadores y aficiĂłn fueran el mismo Liam Gallagher, mientras St. Louis se despedĂa, entre lágrimas, del sueño de llegar a 22 partidos sin conocer la derrota. Entre las dos escenas estaba todo lo que se habĂa jugado en Allianz Field: diez partidos sin ganar en casa de un lado, 21 sin perder del otro y un 3-2 que rompiĂł ambas rachas.
Las dos caras de una moneda en un encuentro en el que, al descanso, la historia parecĂa tomar otro rumbo. St. Louis, que ganaba 2-0, y Minnesota tenĂan por delante otra tarde de esas en las que las piernas pesan y la cabeza no para de pensar. Pero llegaron tres goles, el Ăşltimo de Marcus Caldeira en el 86’, y el partido le mostrĂł al equipo local la cara de este hermoso deporte, que tanto anhelaba. Para uno, la victoria le permite seguir mirando hacia los Audi MLS Cup Playoffs. Para el otro, una derrota que irrumpe en un momento en que la US Open Cup está en juego.
Minnesota tenĂa cuentas por resolver
Hay canciones que uno se sabe de memoria y, aun asĂ, necesita volver a cantarlas para entender cuánto le hacen falta. En Minnesota, 'Wonderwall' tenĂa diez partidos de espera en casa. Diez encuentros viendo cĂłmo se escapaba esa celebraciĂłn que convierte a jugadores y tribuna en un mismo coro. Con los Playoffs todavĂa por pelear, cada oportunidad perdida hacĂa más difĂcil mantener la fe de los dirigidos por Cameron Knowles.Â
Con la necesidad de sumar tres puntos, los Loons sumaron factores para que, luego de 56 dĂas sin conocer la victoria, por fin levantaran cabeza y lo hicieron ante un rival que llevaba meses buscando cĂłmo evitar la derrota. El tipo de escenario que te obliga a demostrar cuánto te queda cuando los resultados llevan tiempo diciĂ©ndote que no. Minnesota todavĂa tiene trabajo por hacer. Pero ahora puede hacerlo con una certeza que necesitaba recuperar: tambiĂ©n puede sacar adelante partidos asĂ, con actuaciones como las de Drake Callender, Jefferson DĂaz, Mauricio González, JoaquĂn Pereyra y Kelvin Yeboah.
Con el boleto asegurado, pero querĂan mucho más
El boleto a los Playoffs estaba asegurado. Las lágrimas llegaron igual. Quizá esa sea la imagen que mejor explica lo que el invicto hizo con St. Louis. Un equipo que comenzĂł la temporada con una victoria en sus diez primeros encuentros terminĂł encadenando 21 partidos sin perder. En el camino, cambiĂł su fĂştbol y tambiĂ©n lo que esperaba de sĂ mismo, liderados por uno de los mejores jugadores de la temporada 2026, el ariete brasileño, Rafael Navarro.Â
Al principio, cada resultado podĂa sentirse como una señal de recuperaciĂłn. DespuĂ©s, como una confirmaciĂłn. Hasta que seguir sumando dejĂł de sorprender y pasĂł a ser lo que este grupo se exigĂa.
¿En qué momento un equipo deja de celebrar que puede competir con cualquiera y empieza a sentir que debe hacerlo siempre?
St. Louis encontrĂł esa pregunta en Minnesota. La clasificaciĂłn seguĂa ahĂ. Todo lo conseguido tambiĂ©n. Pero aquella racha habĂa acompañado una transformaciĂłn, y despedirse de ella dolĂa. Las lágrimas dejan ver esa ambiciĂłn. La de un equipo que ya habĂa conseguido mucho y, aun asĂ, saliĂł a pelear como si le faltara todo en el Allianz Field.
Se acabĂł el invicto. Ahora viene la US Open Cup
St. Louis pronto tendrá dónde poner todo lo que aprendió en Allianz Field. El miércoles 21 de octubre visitará a Columbus Crew en la primera final de la U.S. Open Cup de su historia. Llegó hasta ahà tras vencer 3-0 a Colorado Rapids y tendrá la oportunidad de levantar su primer trofeo.
Durante 21 partidos, St. Louis aprendió a encontrar respuestas y a exigirse cada vez más. Minnesota le recordó que incluso un equipo en su mejor momento puede quedarse sin ellas. Ahora toca llevar esa confianza a Columbus, incluso después de perder. Las lágrimas mostraron cuánto significaba mantener lo conseguido.
La final ofrece el siguiente paso: usar todo lo que construyĂł durante el invicto para empezar a escribir su historia como campeĂłn en la mejor temporada joven de su historia.
