El hat-trick de Bruno Damiani confirmó algo que MLS conoce desde hace años: la escuela de Nacional funciona en Estados Unidos. El delantero marcó tres veces en el 5-0 de Philadelphia Union sobre FC Cincinnati, la misma noche en que Santiago Rodríguez, otro canterano tricolor, anotó para Columbus Crew. Ambos prolongan una ruta que llevó a Nicolás Lodeiro hasta los títulos y que hoy tiene a Luis Suárez como su nombre más universal. Nacional no solo exporta futbolistas a MLS: exporta una manera de competir, ganar y dejar huella. Damiani es su protagonista más reciente.
El 9 de la remontada
Para Philadelphia, el triplete apareció cuando la remontada necesitaba un goleador. El Union había caído al fondo de la Conferencia Este, pero bajo el interinato de Ryan Richter enlaza nueve partidos sin perder desde el regreso posterior al Mundial: siete victorias y dos empates. La goleada lo elevó al octavo lugar con 30 puntos, apenas uno por detrás del sexto puesto.
Damiani no fue un acompañante de esa reacción. Llegó a la noche con tres goles de liga y salió con seis, duplicando toda su producción de la temporada en poco más de un cuarto de hora. Philadelphia lo adquirió desde Nacional en febrero de 2025 mediante el fichaje más caro de su historia y, en su primera campaña, el uruguayo ya formó parte del equipo que levantó el Supporters’ Shield. Ahora la responsabilidad es distinta: convertir una gran racha en un boleto a los Playoffs.
Cincinnati marca sus pasos
Cincinnati se ha convertido en un marcador involuntario de la carrera de Damiani en Estados Unidos. Su primer gol en MLS llegó contra ese rival durante su debut, en marzo de 2025. Meses después, anotó el único tanto en TQL Stadium para clasificar al Union a los Playoffs. El triplete completó otra vuelta de esa historia: cinco de sus 13 goles de temporada regular en la liga han sido frente a Cincinnati.
La expulsión de Obinna Nwobodo en el minuto 16 cambió el partido, pero Damiani convirtió la ventaja en tres definiciones. Marcó en el 45+1, repitió en el 49 y cerró su primer hat-trick profesional en el 61, aprovechando el trabajo creativo de Cavan y Quinn Sullivan.
Las próximas visitas a San Diego FC y Sporting Kansas City medirán si aquella ráfaga fue una noche extraordinaria o el comienzo de su tramo más decisivo con Philadelphia.
Una ruta tricolor que sabe ganar
El recorrido de Damiani también explica el valor de Nacional como escuela. El club le abrió las puertas cuando tenía 18 años, lo desarrolló en su equipo de reserva y después aceptó que buscara minutos a préstamo en Boston River. Allí marcó 12 goles durante 2024, regresó para conquistar la Supercopa Uruguaya y salió rumbo a Philadelphia. Al concretarse la transferencia, incluso cedió parte del dinero que le correspondía para ayudar a las divisiones formativas del club.
La misma noche de su triplete, Santiago Rodríguez marcó para Columbus. El canterano tricolor ya había ganado la MLS Cup de 2021 con New York City FC. Nicolás Lodeiro conquistó dos MLS Cups y la Liga de Campeones de Concacaf con Seattle Sounders. Luis Suárez, campeón con Inter Miami, mantiene a Nacional representado bajo los mayores reflectores de la liga.
Esa tradición le da contexto a la historia, pero los goles que necesita Philadelphia pertenecen al presente. Damiani tiene que marcarlos. Si el Union completa su remontada y entra a los Playoffs, la prueba más reciente de que la escuela de Nacional funciona en MLS llevará el número 9.



