El debut en casa de Alexis Sánchez reunió en el Stade Saputo una energía y asistencia única. Una semana antes, había escuchado su nombre retumbar allí sin aún tocar la pelota: el club lo presentó durante el entretiempo ante D.C. United entre banderas chilenas, camisetas de La Roja y una primera ovación para su nuevo número 10. Este sábado regresó para completar la escena, entrar por primera vez al campo como jugador de CF Montréal y sumar otro recuerdo a una carrera compartida con sus seguidores.

Todas las fotografías de este artículo son cortesía de Mohamed Zaghloul
Su primer partido en el Stade Saputo llegó este sábado cuando ingresó en el minuto 61 en el empate 2-2 vs LA Galaxy, pero desde su llegada, el debut se construyó alrededor de pequeñas señales. Las miradas que lo siguieron durante el calentamiento. Los teléfonos que aparecieron cuando se acercó al campo. La reacción del público al escuchar su nombre. Cada movimiento recordaba que Montréal no estaba recibiendo a un fichaje más.

En una misma tribuna y grupos a las afueras convivían distintas versiones de su carrera. Para algunos era el futbolista del Barcelona, Arsenal, Manchester United e Inter Milan. Para otros, el hombre que convirtió el penal más importante en la historia de Chile o quizás para los demás, la sensación de saber el calibre del nuevo Jugador Franquicia que estaba por debutar en el hogar del club de sus vidas.

No hacía falta separar ninguna de esas versiones, todas explicaban el mismo fenómeno y celebraban a la misma figura.

Una celebración chilena en Montréal
Alexis llegó como una estrella reconocida en algunos de los escenarios más importantes del fútbol mundial, pero también como una figura profundamente vinculada con la identidad de su país.

Por eso las banderas, las camisetas y los cánticos no representaban únicamente entusiasmo por el nuevo número 10 de Montréal. Para muchos aficionados chilenos y latinoamericanos era la oportunidad de volver a ver de cerca a un futbolista que protagonizó recuerdos que comenzaron mucho antes de su llegada a MLS.

La estrella mundial que atrajo la atención de la ciudad. El ídolo chileno convirtió esa atención en una celebración mucho más personal.

Ese es el nuevo efecto Alexis Sánchez en Montreal.

Esta vez, la estrella era de Montréal
El Stade Saputo ya conocía esa fuerza capaz de convertir a un futbolista en el centro absoluto de una noche. La había sentido con Didier Drogba y volvió a experimentarla con las visitas de Lionel Messi. La diferencia era importante: Messi llevó el acontecimiento desde el vestuario rival; Alexis apareció con la camiseta local y la posibilidad de quedarse para construir algo propio.

La fecha reforzó el vínculo con el pasado. Drogba debutó con Montréal el 22 de agosto de 2015. Exactamente 11 años después, Sánchez disputó sus primeros minutos en el mismo estadio. El marfileño terminó cambiando la relación del club con su ciudad: desde su estreno, Montréal agotó cinco de sus siguientes seis partidos en casa y elevó su asistencia en aproximadamente 4,000 personas.

Todavía es demasiado pronto para colocar a Alexis en esa historia deportiva. Sin embargo, su primera noche como local recuperó una sensación que el equipo ya conoce: la de tener una figura capaz de atraer miradas hacia Montréal sin que la estrella juegue para el otro equipo.

El efecto Alexis en las gradas
Antes del fichaje de Sánchez, CF Montréal promediaba 15,037 espectadores en sus primeros nueve partidos de MLS como local. Al retirar de la comparación la visita de Lionel Messi e Inter Miami, la cifra bajaba a 14,464.
Cuando Alexis fue presentado ante D.C. United, todavía sin haber debutado, asistieron 15,309 personas. Días después, en su primer partido, el Stade Saputo volvió a mostrar que las tribunas se llenaron y el estadio recuperó el ambiente de sus grandes noches.
Aún no hay cifra oficial de asistencia pero han publicado la asistencia oficial al cierre de esta historia, por lo que no es posible establecer un aumento exacto. Pero incluso sin un número definitivo, la diferencia fue visible: Alexis no solamente atrajo nuevas miradas hacia Montréal, también cambió la energía alrededor de un partido en casa.

Cuando Alexis fue presentado ante D.C. United, todavía sin haber debutado, asistieron 15,309 personas. Días después, en su primer partido, el Stade Saputo volvió a mostrar que las tribunas se llenaron y el estadio recuperó el ambiente de sus grandes noches.
Aún no hay cifra oficial de asistencia pero han publicado la asistencia oficial al cierre de esta historia, por lo que no es posible establecer un aumento exacto. Pero incluso sin un número definitivo, la diferencia fue visible: Alexis no solamente atrajo nuevas miradas hacia Montréal, también cambió la energía alrededor de un partido en casa.
