David Martínez no aprovechó una noche grande: la tomó. En un escenario pensado para rivales de máximo nivel como Lionel Messi y figuras consagradas como Son Heung-min, el venezolano impuso su ritmo y consolidó su sociedad con el astro coreano como una certeza ofensiva. Sus goles en el arranque de temporada —en MLS y Concachampions— no explican un momento; confirman un salto. Junto a Son y Denis Bouanga no proyecta un tridente prometedor, sino una nueva jerarquía en el LAFC. Martínez ya no persigue protagonismo: lo ejerce.
Modo protagonista
Martínez emerge no solo como talento, sino como símbolo del nuevo LAFC. El venezolano ha mostrado más que destellos: con determinación y agresividad para atacar espacios, ha establecido un impacto sostenido en el último tercio que trasciende su edad y rol de joven promesa. Este primer brillo —respaldado por goles, contribuciones clave y una sintonía cada vez más natural con las figuras principales— indica que Martínez no solo encamina su temporada de despegue, sino que ya está comenzando a definir la identidad ofensiva del equipo. Ya no compite con el desparpajo del prospecto; compite con la mentalidad de quien entiende que esta es su temporada bisagra. Si mantiene esa mezcla de confianza, disciplina y ambición, su nombre dejará de aparecer en la conversación de promesas para instalarse definitivamente entre los protagonistas de la MLS y de la selección de Venezuela.
El 2025 de David Martínez en números
Entre la temporada regular de la MLS, los MLS Cup Playoffs presentados por Audi, la Copa de Campeones de Concacaf, la Leagues Cup y el Mundial de Clubes de la FIFA, David Martínez tuvo un 2025 muy movido:
- 42 partidos
- 1948 minutos disputados
- 6 goles
- 6 asistencias
En la naciente temporada de 2026, ya tiene dos goles en dos partidos disputados como titular entre Copa de Campeones de Concacaf y la MLS.
El impacto de David Martínez no es casualidad ni improvisación: es evolución. Detrás de ese crecimiento hay nombres propios, empezando por el entrenador Marc Dos Santos. “Le tengo mucho aprecio a Marc. Desde que llegué, siempre me ha apoyado y me ha hablado mucho; eso me dio confianza. Cada partido que él me dé la oportunidad, lo voy a aprovechar al máximo”, aseguró el venezolano, dejando claro que su presente surge de una relación que combina respaldo y exigencia, el equilibrio perfecto para un jugador en ascenso.
Símbolo del nuevo LAFC y de la Vinotinto del futuro
David Martínez se ha convertido en el símbolo del nuevo LAFC y de la Vinotinto del futuro. No es solo un extremo atrevido: es la evidencia de un equipo que se reinventa desde la mentalidad y de una generación joven que ya no depende únicamente de nombres importados. Martínez y LAFC dieron un golpe sobre la mesa, pero no buscan un brillo aislado: la intención es sostener la temporada y consolidar un estatus. Cada pase, cada gol y cada celebración muestran que 2026 puede ser el año en que Martínez deje de ser promesa para convertirse en referente absoluto, con la mirada puesta en la selección ahora dirigida por Oswaldo Vizcarrondo.
Conexión y química con Son y Bouanga
David Martínez, recién cumplidos 20 años, volvió a mostrar su audacia en los 68 minutos que jugó en el Coliseo. Desde que llegó al LAFC a los 17, ha crecido hasta ocupar un rol que le permite atacar por el centro, la banda o tomar el balón desde zonas profundas. Este es su año de confirmación, y lo hace rodeado de los compañeros perfectos para potenciar su juego.
Heung Min Son aporta visión, control del contragolpe y manejo del ritmo ofensivo, mientras que Denis Bouanga ataca los espacios con potencia y determinación hacia el arco rival. Martínez, ágil y con gran lectura del juego, se beneficia de esta química: goles como su 1-0 en el Walmart Saturday Showdown ante Inter Miami muestran que el tridente no solo se complementa, sino que eleva colectivamente al LAFC. Si mantiene este nivel, 2026 promete ser el año de grandes alegrías para la afición y la consolidación de Martínez como referente ofensivo del equipo.
Un festejo de pertenencia
Los momentos más emotivos de Martínez durante el partido revelan tanto su carácter como la química con sus compañeros: antes de celebrar su gol, se detuvo unos segundos serio, como liberando una emoción interna, para luego explotar en una celebración compartida con Son. “Son momentos del partido… lo hago solamente por el momento. La celebración de Sonny es lo que normalmente celebro con Denis, y a él le gustó, así que lo hicimos”, explicó con naturalidad.
Esa interacción no solo refleja pasión; es prueba de una sintonía ofensiva construida con entrenamiento, visión compartida y entendimiento en la cancha. Sobre el impacto de Son en el vestidor, Martínez fue categórico: “Obviamente un impacto increíble. Se nota en cada entrenamiento y partido. Estamos felices de que esté con nosotros y lo vamos a aprovechar al máximo”. La influencia de Son sirve como catalizador para que Martínez y la generación joven latina se sientan seguros, ambiciosos y capaces de marcar un nuevo rumbo en el LAFC.
La pista de despegue
El escenario para el despegue de Martínez no podía ser más ideal: más de 75 mil personas en el LA Memorial Coliseum y enfrente, el Inter Miami de los grandes nombres. Martínez lo simplificó con naturalidad: “Un lindo partido, con una muy buena fanaticada”, dijo. Pero este tipo de marco no solo mide carácter; amplifica figuras. Brillar bajo reflectores globales y frente a un rival cargado de estrellas no es un detalle menor: es la oportunidad perfecta para que una de las jóvenes promesas de la liga confirme que está lista para liderar. Y todo indica que 2026 podría ser su año de consolidación.
Cambio de mentalidad y de rumbo
Denis Bouanga, socio ofensivo y voz autorizada del grupo, destacó el salto que espera de Martínez: “Este año va a ser más ofensivo, porque juega en esta posición y le gusta. Tenemos que impulsarlo; su calidad es muy alta, pero ahora también cambió de mentalidad. El año pasado no es igual a este”. Martínez lo asume como punto de partida: “Un nuevo año, un lindo año para mí y para el equipo. Lo voy a aprovechar al máximo. Cada partido puedo dar cada vez más y espero que sea una linda temporada”.
El entrenador Marc Dos Santos coincide: “Nunca les mencioné el pasado. Estoy hablando de lo que podemos ser en el futuro. Son buenas personas, trabajan duro y tienen buena mentalidad”. Destaca la unión generada en pretemporada y la aceptación del rol colectivo, pero recuerda que la MLS exige estar listo tanto para momentos increíbles como para los difíciles. Para Martínez, esa combinación de talento, mentalidad y respaldo colectivo marca el rumbo de su crecimiento y del LAFC en 2026.
David Martínez y el LAFC dieron un golpe sobre la mesa, pero no buscan un brillo aislado: la intención es sostener toda la temporada. Si el inicio es una declaración, el mensaje es claro: el futuro ya empezó, y tiene acento venezolano.
Este camino hacia la grandeza continúa este martes, cuando el LAFC reciba al Real España de Honduras en el BMO Stadium el martes 24 de febrero a las 10 pm ET en el partido de vuelta de la primera ronda de la Copa de Campeones de la Concacaf, tras imponerse 6-1 en la ida en San Pedro Sula. Será otra oportunidad para que Martínez y su tridente ofensivo sigan confirmando su protagonismo.
Disfruta de toda la acción de los equipos de MLS a través de MLS Season Pass.



