Lionel Messi encarna una paradoja insólita: mientras el mundo lo premia como una leyenda del pasado, él juega como si su mejor versión estuviera por llegar. A los 39 años, el #GOAT recibe en España el Premio Princesa de Asturias de los Deportes, un galardón que podría sonar a retiro, pero que le llega en plena efervescencia con Inter Miami CF. Con 14 partidos consecutivos generando goles, Messi acecha un récord personal que fijó en 2011 bajo el mando de Pep Guardiola. Más de quince años después, el tiempo sigue corriendo detrás de él, ahora en la MLS.
El Messi de Guardiola aparece en el espejo
Hay que viajar hasta 2011 para encontrar una versión de Messi capaz de sostener una racha superior a la que protagoniza actualmente en Estados Unidos. Tenía apenas 23 años, vestía la camiseta del FC Barcelona y era la gran figura de un equipo que, bajo la dirección de Pep Guardiola, estaba transformando la historia del fútbol.
Entre el 5 de enero y el 8 de marzo de aquel año, el actaul '10' de Las Garzas encadenó 17 partidos consecutivos marcando al menos un gol o entregando una asistencia, contando sus actuaciones con Barcelona y la Selección Argentina. Fueron 19 goles y 10 asistencias en una secuencia que incluyó partidos de LaLiga, Copa del Rey, Champions League y un amistoso internacional.
Aquella temporada 2010-11 terminó con Messi levantando LaLiga y la Champions League. Sus 53 goles y 27 asistencias en todas las competiciones retrataban a un futbolista que estaba entrando en una dimensión extraordinaria.
Lo sorprendente es que, quince años después, ese mismo jugador vuelve a acercarse a uno de los registros más exigentes de su carrera. Ya no tiene 23 años, ni juega en el Camp Nou, ni está bajo las órdenes de Guardiola. Ahora viste de rosa, es el capitán de Inter Miami y continúa encontrando maneras de hacer que sus números parezcan los de otra época.
De Barcelona a Miami: 26 participaciones de gol en 14 partidos
La racha que comanda en este momento comenzó el 15 de agosto, en un encuentro frente a Nashville SC. Desde entonces, Messi ha participado directamente en al menos un gol durante cada uno de sus últimos 14 partidos, entre compromisos de MLS, la Campeones Cup y la Selección Argentina.
El balance es extraordinario: 16 goles y 10 asistencias, para un total de 26 participaciones directas de gol. Es decir, casi dos por encuentro.
Entre esas actuaciones aparece su exhibición frente a CF Montréal, con cinco contribuciones ofensivas, su participación en la conquista de la Campeones Cup ante Cruz Azul y su reciente doblete frente a Atlanta United, en la victoria 3-1 de Las Garzas.
La comparación con 2011 resulta inevitable. Aquel Messi acumuló 29 participaciones de gol en 17 encuentros; el de 2026 ya suma 26 en 14. Son contextos, rivales y etapas diferentes, pero hay una coincidencia que desafía cualquier explicación relacionada con la edad: su capacidad para decidir partidos sigue siendo excepcional.
Y hay otro detalle importante. Messi no está construyendo esta racha en encuentros sin consecuencias. Inter Miami necesita su mejor versión para defender la MLS Cup conquistada en 2025, mientras busca llegar a los Playoffs en las mejores condiciones posibles.
Tres partidos para encontrarse con su propia historia
El calendario le ofrece ahora una oportunidad que parecía improbable cuando abandonó Barcelona en 2021 y todavía más cuando llegó a Estados Unidos en 2023.
Si Messi consigue marcar o asistir en sus próximos tres encuentros, igualará los 17 partidos consecutivos con participación directa de gol que registró en 2011. Si mantiene la secuencia durante un cuarto compromiso, establecerá una nueva marca personal a los 39 años.
El primer obstáculo será Red Bull New York, este sábado 24 de octubre (5:30 pm por Apple TV). Después llegarán los enfrentamientos frente a FC Cincinnati, el 28 de octubre, y New England Revolution, el 1 de noviembre.
No será únicamente una persecución estadística. Cada partido tendrá valor en la preparación de Inter Miami para defender su corona, con un Messi que sigue siendo la principal referencia ofensiva del equipo.
El contraste con la ceremonia en España es inevitable. Mientras las instituciones deportivas lo distinguen por lo que hizo durante más de dos décadas, Messi todavía encuentra desafíos que pertenecen al presente.
El Premio Princesa de Asturias celebra una carrera que ya tiene un lugar asegurado en la historia. Pero en las canchas de MLS hay otra historia que todavía no termina de escribirse: la de un futbolista de 39 años que está a tres partidos de alcanzar al Messi de 23.
Al mundo le sobran razones para homenajear su pasado. Messi sigue empeñado en darle motivos para hablar de su presente.



