En 2009 entró con lo justo y terminó dejando sin título a LA Galaxyde Beckham y Donovan. Real Salt Lake convirtió el último boleto a los Playoffs en su primera MLS Cup. Este Decision Day volvió a clasificar al límite: Sergi Solans abrió el triunfo ante LA Galaxy y los resultados ajenos hicieron el resto. Ya son seis clasificaciones consecutivas desde que Pablo Mastroeni tomó el mando en 2021.
¿Acaban de dejar entrar a un equipo peligroso?
Les dejaron una silla, se llevaron la copa
En 2009, Real Salt Lake apenas consiguió un lugar en la fiesta. Había perdido más partidos de los que ganó y necesitó un desempate con Colorado y D.C. United para quedarse con el último boleto. Entonces miró el cuadro: lo esperaba Columbus Crew, campeón defensor y ganador del Supporters’ Shield. Si la tabla tenía razón, el viaje podía durar muy poco.
Pero el equipo de Jason Kreis empezó a desobedecerla. Ganó en casa, volvió a ganar en Columbus y eliminó al campeón con un global de 4-2. Después fue a Chicago, resistió 120 minutos sin goles y encontró en las manos de Nick Rimando la salida hacia su primera final. El equipo que había entrado con lo justo ya estaba a un partido de quedarse con todo.
Del otro lado estaban Beckham, Donovan y el Galaxy. La final pronto se puso cuesta arriba: Javier Morales tuvo que salir lesionado y Mike Magee adelantó a Los Ángeles antes del descanso. Salt Lake perdía a su creador y también en el marcador. Robbie Findley le devolvió la esperanza al recoger un balón suelto dentro del área y convertir el empate. La noche se estiró hasta los 120 minutos. Después llegaron los penales.
Rimando detuvo dos. Donovan mandó el suyo por encima del arco. En la séptima ronda, Robbie Russell caminó hacia el punto penal con la oportunidad de terminar una historia que pocas semanas antes parecía improbable. Remató, convirtió y cayó de rodillas. Sus compañeros corrieron a abrazarlo: Real Salt Lake era campeón.
Ese es el recuerdo que vuelve cuando RSL rescata otra clasificación al límite. Cambiaron los nombres, el entrenador y el formato. Pero en Salt Lake quedó una razón para ilusionarse cuando las cuentas apenas alcanzan: una vez les dejaron el último lugar y terminaron ocupando el primero.
Mastroeni siempre encuentra otra vida
Seattle disparó 21 veces. Real Salt Lake, ninguna. Durante 120 minutos, los Sounders buscaron un gol que nunca llegó. Y cuando aparecieron los penales, el equipo que no había rematado terminó celebrando. Así irrumpió Pablo Mastroeni en los playoffs de RSL en 2021: dejando fuera a uno de los favoritos y una pregunta flotando en Seattle: ¿cómo se les había escapado este partido?
Mastroeni tenía su respuesta. Al local le correspondía ofrecer el espectáculo; a los suyos, encontrar cómo ganar. Admitió que quedarse sin remates no estaba en el plan. Pero Salt Lake había resistido y seguía en carrera. Después derribó a Sporting Kansas City y llevó aquella aventura hasta la final del Oeste.
Cinco años más tarde, volvió a jugar con la temporada al borde del precipicio. RSL llegó undécimo al Decision Day: tenía que vencer al Galaxy y esperar que las cuentas ajenas le abrieran espacio. Hizo su parte con un 2-1, recibió la ayuda necesaria y saltó al noveno puesto. Desde que Mastroeni tomó el mando en 2021, nunca se ha quedado fuera. Seis temporadas, seis clasificaciones y otra oportunidad de incomodar a quienes terminaron por encima.
Solans no había terminado de contar su historia
Solans vio el espacio y arrancó. El pase de Noel Caliskan lo lanzó hacia el arco; el portero salió a buscarlo, pero el español lo dejó atrás y definió de derecha. Diez minutos de partido y RSL ya tenía algo a lo que agarrarse. En una noche que podía cerrar la temporada, su goleador acababa de abrir una posibilidad.
Y el balón llevaba premio doble.
- Fue su gol número 15 en MLS y el 19 entre todas las competiciones: alcanzó el récord de una campaña del club que Álvaro Saborío había establecido en 2012.
Mientras RSL peleaba por conseguir otra vida, su delantero de estreno se hacía un lugar junto a uno de los grandes nombres de su historia.
Seattle será el siguiente escenario. Solans llega con una marca histórica alcanzada y una temporada que todavía le permite ir por más. Para Salt Lake, ahí empieza a tomar forma el peligro de este último invitado: tiene a un delantero que ya respondió cuando quedarse sin fútbol era una amenaza inmediata. El boleto le dio otra oportunidad a RSL. A Solans, otro arco al que apuntar.
Les dejaron entrar, ahora toca hacer ruido.
Hace unas horas, Real Salt Lake necesitaba ganar y mirar de reojo otros marcadores. Ahora tiene un boleto y una oportunidad de cambiar el recuerdo de toda su temporada. El equipo que llegó al Decision Day al borde de quedarse fuera vuelve a tener algo que perseguir.
En Salt Lake saben lo que puede esconder ese alivio. En 2009, el último lugar disponible fue suficiente para empezar una carrera hasta la copa. Este equipo tiene que escribir su propia versión: Mastroeni desde el banco, Solans frente al arco y un plantel que acaba de responder cuando perder significaba despedirse.
El comodín exigirá dar otro paso. Resistir tendrá que servir para recuperar la pelota; recuperarla, para encontrar a quienes pueden hacer daño. RSL necesita llevar a Solans al área y convertir sus oportunidades en golpes que pesen. Porque sobrevivir le dio otro partido, pero avanzar requiere ir a buscarlo.
La tabla lo dejó al final de la fila. Los playoffs le permiten discutir ese lugar en la cancha. ¿Quién se atreve a dar por eliminado a un equipo que ya convirtió el último boleto en una copa?
Real Salt Lake disputará el Wild Card el 19 de noviembre a las 8:00 pm ET - Apple TV ante Seattle Sounders.




