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Atlanta vs. Columbus, el hilo invisible que los une en MLS Walmart Saturday Showdown

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En MLS no hace falta un clásico para que haya tensión: a veces alcanza con poner frente a frente a dos proyectos que se miran de reojo y compitieron en años recientes para definir el rumbo de la liga. Atlanta United FC y Columbus Crew no nacieron para ser rivales, pero entre golpes en playoffs, títulos recientes y una misma ambición, terminaron escribiendo una historia compartida que incomoda, conecta y explica mucho más de lo que parece. Todo, unido por un hilo invisible.

¿Cómo verlo?

¿Cuándo?

¿Dónde?

  • Mercedes-Benz Stadium | Atlanta, Georgia

Los dos llegaron a la cima

Columbus es historia pura de la liga: es uno de los clubes fundadores de la liga en 1996, que logró reinventarse y sacudir el peor momento de su historia gracias al movimiento Save The Crew en base a un nuevo grupo propietario, jugadores fantásticos y títulos.

Atlanta, en cambio, irrumpió en 2017 como una franquicia ambiciosa, moderna, espectacular e innovadora. El impulso inicial del club se frenó un poco en temporadas recientes, pero nadie se atreve a desestimar el potencial de 'las Cinco Bandas'.

Mientras el Crew levantó dos MLS Cups en esta década (2020 y 2023... además de la primera, ganada en 2008), Atlanta ya había hecho historia en 2018, apenas en su segunda temporada, gracias a un plantel que quedó en la memoria de todos... Pero el mérito más grande del equipo del estado de Georgia fue construirse como 'gigante' de MLS en sus temporadas iniciales.

Un estilo que cambió la liga

Ambos clubes apuestan desde hace años por una idea clara: atacar, gustar y dominar.

Bajo la conducción técnica de Gerardo Martino, Atlanta enamoró con vértigo y talento sudamericano, encarnado en dos símbolos del equipo campeón, como Miguel Almirón y Josef Martínez, rompiendo récords y construyendo una historia mítica, que muchos sienten como propia. Ese Atlanta United abrió la puerta de MLS a muchos aficionados latinoamericanos que daban la espalda a la liga. Ese equipo y el personal que lo integró tienen un mérito enorme al haberlo conseguido. Los súper clubes de hoy en día (Miami y LAFC, principalmente) deben mucho a la estelaridad que ese ATL UTD convirtió en cosa de todos los días.

Columbus, gracias a las ideas del director técnico francés Wilfried Nancy y el talento de jugadores icónicos como Cucho Hernández y Diego Rossi, perfeccionó un modelo de posesión inteligente y juego colectivo que lo llevaron al nivel más alto y lo hicieron perdurar allí.

Distintas formas, misma ambición: ser protagonistas.

Nagbe, el hilo invisible

Si hay un nombre que une la historia de ambos clubes, ese es Darlington Nagbe.

El mediocampista fue figura en el Atlanta campeón de 2018, luego se convirtió en el motor del Columbus ganador de 2020 y 2023. No es solo un nexo: es el símbolo de una continuidad futbolística entre dos proyectos distintos. Y sus logros hablan de un jugador extraordinario, que previamente había ganado la MLS Cup 2015, cuando jugaba para Portland Timbers.

Duelos que marcaron tendencia

Cada vez que se cruzaron en postemporada, hubo algo en juego.

  • 2017: Columbus frena el sueño del debutante Atlanta en playoffs.
  • 2023: el Crew vuelve a imponerse en otra serie clave, como la Primera Ronda de los Playoffs.

Una paternidad silenciosa, sin folklore exagerado, pero con peso competitivo real.

Estadios, ciudades y cultura

El espectáculo también se vive fuera de la cancha:

  • Mercedes-Benz Stadium, imponente y lleno, reflejo del boom del Atlanta más feliz en MLS. La de ATL es una afición comprometida, que espera que el club regrese a su mejor versión, nuevamente atesorando el recuerdo y el presente de volver a tener juntos a Martino y Amlirón.
  • Lower.com Field fue el nombre con el que se inauguró el estadio específico que hoy es conocido como Scotts-Miracle Gro Field, símbolo de renacimiento en Ohio. El ambiente en el estadio -una de las joyas de la corona de la liga- es increíble. Ninguna hinchada canta más fuerte que la del Crew, que hace de su estadio un verdadero fortín.

En Atlanta, la afición construyó uno de los sentidos de pertenencia más fuertes de toda la liga. Los “17” vivieron su explosión en los primeros años de la franquicia, pero nunca dejaron de marcar presencia: una hinchada que mezcla el pulso de la música urbana —con ATL como faro cultural— y una identidad cada vez más atravesada por lo latino. Fiesta en las tribunas, identidad propia y un ruido constante que empuja al equipo como pocos en la MLS.

En Columbus, el corazón de la grada late en el Nordecke, el gran colectivo que reúne a toda la afición. Pero dentro de ese bloque también hay espacio para el color latino: La Tribuna Amarilla, el sector donde la comunidad hispana le pone ritmo, banderas y calor a cada partido. Una convivencia natural, sin forzar, que suma matices a una de las hinchadas más fieles del país.

Atlanta y Columbus, cada uno a su manera, lograron lo que no era tan común en sus mercados: construir cultura futbolera desde cero y hacerla crecer. Hoy no solo tienen equipos competitivos, también cuentan con tribunas que juegan su propio partido y ayudan a que el soccer en Estados Unidos sea cada vez más parte del paisaje deportivo.

Atlanta busca su ADN…

Atlanta empieza a mirarse al espejo y reconocerse otra vez. Con Gerardo Martino de regreso, el equipo dejó atrás ese arranque que hacía ruido (tres caídas al hilo) y llega con un invicto que, sin ser definitivo, ya cambia el clima. Hay otra energía, otra intención. Se nota.

Porque si algo tiene Atlanta, es con qué lastimar. El tridente que arman Miguel Almirón, Emmanuel Latte Lath y Alexey Miranchuk mete miedo. Y cuando el paraguayo juega suelto, cuando se adueña de la pelota y del ritmo, el equipo se transforma. Ya lo demostró con ese partido de tres asistencias: Atlanta es otro cuando su #10 está enchufado. La pregunta cae sola: ¿alcanza con eso o todavía está buscando su mejor versión?

Pero no es solo arriba. Este Atlanta 2026 también tiene la impronta del Tata en nombres que eligió y que empiezan a pesar. Matías Galarza, con ese ida y vuelta incansable y el Mundial entre ceja y ceja, y Tomás Jacob, que se planta en el medio como si llevara años, ordenando, hablando, marcando el pulso. Ahí también se empieza a construir identidad.

... y Columbus también

Del otro lado, Columbus transita días más incómodos. La era de Henrik Rydström todavía no arranca, y el equipo sigue sin ganar. Claro, reemplazar a Wilfried Nancy no era para cualquiera. Lo que dejó el francés fue una huella fuerte, una idea clara, un equipo que sabía a qué jugaba.

Y eso es justamente lo que hoy está buscando el Crew: volver a sentirse ese equipo. La intención está, no se negocia. Pero en un año atravesado por la Copa Mundial de la FIFA 2026, el contexto aprieta. Rotaciones, desgaste, cabezas divididas… todo suma.

Igual, hay bases. En el fondo, Max Arfsten y Steven Moreira sostienen con nivel de selección. Y arriba, los goles aparecen, aunque no siempre alcancen: Diego Rossi y Wessam Abou Ali cumplen, suman, empujan.

Pero Columbus está en esa etapa en la que nada termina de cerrar. Donde sabés que hay equipo, pero todavía no aparece. Donde el recuerdo reciente pesa… y la necesidad de volver a ser también. Cuando haga clic, cuidado. Porque la base está intacta.

Más que coincidencias

Atlanta United y Columbus Crew no son rivales históricos ni clubes hermanos. Pero comparten algo más profundo: demostraron que en la MLS no hay un solo camino al éxito.

Uno nació grande. El otro se hizo eterno.

Y en el medio, jugadores, ideas y partidos que los conectan en una misma historia: la de cómo el fútbol en Estados Unidos dejó de prometer… para empezar a cumplir.

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