Houston tiene la energía de de las ciudades más vibrantes del sur de Estados Unidos, calor… y ahora también garra argentina. El Dynamo cerró la llegada de Agustín Bouzat, capitán y emblema del mejor Vélez de los últimos años y campeón, un refuerzo que llega para meter, correr y ordenar. Un fichaje que habla más de fútbol y de garra que de marketing.
Bouzat cruza el continente con una mochila pesada: liderazgo, experiencia internacional y mentalidad ganadora. Es de esos jugadores que todo técnico quiere tener cuando el partido se complica.
El dueño de la mitad de la cancha
¿Quién es Bouzat? Un volante central todoterreno, de esos que equilibran equipos. Recupera, juega simple, se ofrece siempre y entiende el juego antes de que pase. No necesita brillar para ser importante: su fuerte es hacer funcionar a los demás.
En Vélez fue capitán, referencia y termómetro del equipo. Si había que meter, metía. Si había que jugar, jugaba. Y si había que hablar, hablaba. Un perfil no demasiado fácil de encontrar en la MLS.
¿Qué gana Houston con la llegada de Bouzat?
El Dynamo suma algo clave: orden en el mediocampo. Bouzat puede ser:
- El volante que limpia la jugada y equilibra.
- El nexo entre defensa y ataque.
- El primer pase claro para que los de arriba jueguen más tranquilos.
En un torneo donde el ritmo es alto y las transiciones son constantes, Bouzat puede ser ese ancla que le dé estabilidad al equipo texano. Menos desorden, menos partidos rotos, más control. Pausa y reflexión para controlar el inicio de la jugada ofensiva. Bouzat puede ser el nuevo quarterback del Dynamo. En el territorio donde los maricales de campo suelen ser leyenda, Chiqui Bouzat intentará cumplir ese rol con el Dynamo, a la par de lo que ocurre con los Texan en NFL, o a nivel universitario con University of Texas, Texas A&M, Baylor o TCU.
ADN de alta competencia
MLS sigue pescando en Sudamérica y Bouzat encaja perfecto en esa lógica: jugador hecho, competitivo, con roce y carácter. No viene a adaptarse lentamente: viene a competir desde el día uno.
Houston no fichó una promesa: fichó un jugador confiable, de esos que no fallan cuando la pelota quema. Y que era disputado en Argentina por varios clubes de peso.
Referentes de calidad
La línea de mediocampistas de Houston tuvo grandes referentes latinos a lo largo de su historia:
- el hondureño Óscar Boniek García
- el argentino Matías Vera
- el mexicano Héctor Herrera
De Liniers a Texas, sin escalas
Bouzat cambia el José Amalfitani del barrio de Liniers por el Shell Energy Stadium de Houston, pero no cambia el chip: correr, meter, pensar y liderar. Si logra trasladar su versión de Vélez a la MLS, el Dynamo habrá hecho un negocio silencioso… de esos que se valoran cuando los equipos llegan a la postemporada.
Porque en el fútbol, como en la vida, los equipos se arman de abajo para arriba. Y Bouzat es de esos cimientos que no se ven mucho, pero sostienen todo.
Su llegada a MLS
Bouzat se suma a Houston Dynamo con 31 años y estará bajo contrato con el club naranja hasta junio de 2028, con una opción hasta junio de 2029.
El mediocampista multicampeón en Sudamérica llega con 18 goles y 21 asistencias en 332 apariciones profesionales con Vélez, Boca Juniors y Defensa y Justicia en Argentina, además de Colo-Colo en Chile.
Houston busca regresar a los Playoffs de la MLS Cup presentados por Audi en 2026, tras finalizar en la posición 12 de la Conferencia Oeste en 2025.
Su campaña comenzará el 21 de febrero con un partido como local ente Chicago Fire FC ((8:30 pm ET | Apple TV).
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