Vamo' a disfrutar, que nunca se sabe si nos queda poco, dijo Bad Bunny en Debí tirar más fotos, y este sábado 7 de noviembre (4:00 pm y 7:00 pm ET por Apple TV) habrá otro Decision Day. Habrá drama, cálculos, goles que cambien la tabla y boletos a los Playoffs en juego. Pero también habrá algo que no volveremos a ver: el último Decision Day de otoño.
No es un adios rotundo, pero sí queremos apreciar los otoños de MLS y más cuando sabemos que ya no volverán a verse igual.
Disfrutando de todas esas cosas que extrañan los que se van
Disfrutando de noche' de esas que ya no se dan
Que ya no se dan
Dice DtMF del puertorriqueño.
Y es que durante años, MLS tuvo un ritmo tan natural que parecía permanente. De febrero a diciembre. La temporada comenzaba cuando el invierno quedaba atrás. El verano alimentaba las carreras por los Playoffs. En otoño, mientras las hojas caían y los días se hacían más cortos, la temporada se cargaba de tensión. Y entonces aparecía Decision Day, la jornada en la que una temporada entera podía reducirse a noventa minutos.
Después venían los Playoffs.
Después, MLS Cup.
Y después, el invierno.
Así fue durante tanto tiempo que dejó de sentirse como un calendario. Se convirtió en una costumbre.
Quizás por eso este Decision Day se siente diferente.
Adiós al formato tradicional, hola futuro
A pocos días del Decision Day, en pleno otoño, en plena costumbre; es el principio del fin de una era, porque es la última etapa decisiva de MLS con esa tradicionalidad.
A veces los cambios vienen bien, no voy a decir que tener una final de MLS Cup en diciembre era una mala manera de terminar el año, al contrario era casi un regalo de Navidad. Así también sucede en otras ligas americanas, más al sur desde México hasta Sudamérica, algunos deciden el campeón de Apertura, otros la final del Clausura como en Argentina. Está bien.
Sí tendremos otro MLS is Back en febrero, for sure, porque aún, antes de que nos adaptemos al calendario de las ligas europeras, tendremos la Sprint Season 2027.
Pero despedir un calendario que existe desde la temporada inaugural de MLS, desde 1996, eso seguro que se celebra como un buen cambio, una adaptación a las mejores ligas del mundo, pero también se despide con la nostalgia de todo lo que eso nos hizo ver.
¿Qué nos dejó esa costumbre?
Nos dejó la sensación de que el otoño le pertenecía a MLS.
Nos dejó la costumbre de llegar a octubre mirando tablas más seguido de lo normal. De abrir una transmisión y terminar pendientes de tres partidos al mismo tiempo. De ver cómo un gol en una ciudad podía cambiar el destino de otra a cientos o miles de kilómetros de distancia.
Nos dejó Decision Day.
Porque hoy parece natural, pero hubo un tiempo en que ni siquiera existía como una marca. Lo que existía era la emoción de una última jornada capaz de decidir una temporada. Con los años, MLS convirtió esa idea en una de sus tradiciones más reconocibles: todos jugando al mismo tiempo, todos con algo en juego y todos sabiendo que los próximos noventa minutos podían cambiarlo todo.
Nos dejó también algunas de las imágenes más características de la liga.
Partidos disputados con temperaturas cercanas al invierno. Estadios cubiertos de bufandas y gorros. Noches frías en Columbus, Salt Lake, Kansas City o New England. Equipos intentando sobrevivir una ronda más mientras el resto del continente empezaba a prepararse para Thanksgiving, Navidad y Año Nuevo.
Y nos dejó una relación especial con el tiempo.
Durante tres décadas, los aficionados aprendieron que cuando llegaba el último tramo del año llegaba también el tramo más emocionante de la temporada.
Y nos dejó momentos
Durante tres décadas, esta costumbre también nos regaló recuerdos imposibles de separar de una época específica del año en la MLS Cup.
Nos dejó a Marco Etcheverry liderando a D.C. United hacia la primera MLS Cup, cuando la liga todavía intentaba demostrar que podía sobrevivir.
Nos dejó la llegada de David Beckham, el fichaje que cambió para siempre la percepción de MLS y abrió la puerta para que la liga empezara a pensar en grande. Nos dejó al máximo ganador de la MLS Cup: LA Galaxy.
Nos dejó la postal casi perfecta de una MLS Cup de invierno: el frío de Toronto, la atajada imposible de Stefan Frei y una generación latina liderada por Nicolás Lodeiro y Román Torres llevando a Seattle Sounders FC a levantar su primer título en una final disputada a temperaturas bajo cero, hasta la revancha perfecta apenas un año después, cuando Toronto FC, liderado por Sebastian Giovinco, Jozy Altidore y Michael Bradley, conquistó la primera MLS Cup de la historia para Canadá.
Nos dejó a Josef Martínez y Atlanta United FC celebrando una MLS Cup frente a 73.019 aficionados, una multitud que ayudó a demostrar cuánto había crecido la liga.
Y nos dejó algo que habría parecido imposible cuando todo comenzó en 1996: ver a Lionel Messi llegar a Norteamérica y convertir a MLS en una conversación global diaria.
Y ahora, ¿qué sigue?
Lo mejor de toda despedida es que también trae algo de emoción.
Porque si este último Decision Day de otoño marca el final de una costumbre, la próxima era llega con nuevas posibilidades.
Dentro de muy poco, la carrera por MLS Cup convivirá con los meses más importantes del calendario global. La liga ya no estará despidiéndose mientras el resto del mundo entra en vacaciones. Estará definiendo campeones mientras también se juegan los partidos más importantes en Europa.
Y eso puede acercar a MLS a muchos aficionados latinos que no viven el fútbol por temporadas separadas, sino como una conversación permanente.
Porque para millones de aficionados en México, Argentina, Colombia, Ecuador o cualquier otro rincón del continente, seguir fútbol significa saltar de una liga a otra durante todo el año.
La Premier League por la mañana.
LaLiga por la tarde.
MLS y Liga MX por la noche.
Ahora esas conversaciones estarán más conectadas.
Más cerca.
Más presentes.
Y hay algo más.
También habrá nuevas imágenes.
La última postal de otoño
Durante años nos acostumbramos a arrancar la temporada con frío. A ver los primeros partidos del año con chaquetas en Colorado, Columbus o Salt Lake. Y también nos acostumbramos a que los Playoffs llegaran vestidos de otoño, rodeados de colores rojos, naranjas y amarillos.
Esa fue la postal de toda una generación de aficionados.
Muy pronto será diferente.
El MLS is Back llegará en verano. Los Playoffs encontrarán nuevas estaciones para contar sus historias. MLS Cup aparecerá en una época del año completamente distinta.
Todavía no sabemos cuáles serán las imágenes que definirán esa nueva era.
Pero sí sabemos algo.
Las tradiciones que más queremos también fueron nuevas alguna vez.
Quizás dentro de una década alguien recuerde con nostalgia aquellas primeras MLS Cup de primavera. Quizás una nueva generación asocie el tramo decisivo de la temporada con otras fechas, otros rituales y otros recuerdos.
Porque las tradiciones no desaparecen, se construyen, quizá esa sea la mejor noticia de todas.
Este Decision Day marca el final de una era, pero también es la primera página de la siguiente.
Gracias por estos otoños, MLS. Gracias por las hojas cayendo, por las noches frías, por los cálculos imposibles y por las MLS Cup que cerraban el año. Que venga lo próximo.



