Atlanta United necesita una remontada histórica, y Gerardo 'Tata' Martino ya sabe cómo se transforma una situación límite como esta en algo valioso.
Con ocho partidos por delante y la línea de Playoffs a siete puntos de distancia, el técnico argentino enfrenta un desafío que remite a años atrás, cuando fue entrenador de Newell’s en la Primera División de Argentina: tomó a un equipo amenazado por el descenso, primero lo salvó, después lo llevó al subcampeonato y, apenas un año y medio más tarde, lo convirtió en campeón. Ahora, en MLS 2026, Atlanta necesita otra hazaña similar de parte del técnico que creó al primer plantel y lo llevó en 2018 a la MLS Cup.
En 2026, Atlanta necesita una transformación mucho más acelerada. El equipo llega al tramo final de la temporada con prácticamente todo su margen de error consumido y obligado a convertir cada jornada en una oportunidad para recortar distancia. Martino vuelve a encontrarse con un plantel al que ya no le alcanza con mejorar: necesita resultados inmediatos para cambiar el rumbo de su temporada.
Urgencias conocidas
Cuando Martino regresó a Newell’s a finales de 2011, pensar en un campeonato estaba lejos de ser la prioridad. El equipo llegaba condicionado por su situación en la tabla de promedios y necesitaba sumar para alejarse de la amenaza del descenso. En su primer torneo, 'Tata' consiguió cambiar rápidamente ese escenario y llevó al equipo de preocuparse por la permanencia a competir nuevamente en la parte alta.
Aquello terminó siendo apenas el primer paso. Newell’s mantuvo su crecimiento durante el siguiente torneo y terminó como subcampeón, confirmando que la reacción inicial había comenzado a convertirse en algo más grande que una lucha por sobrevivir.
El recorrido alcanzó su punto más alto en 2013. Apenas un año y medio después de la llegada de Martino, Newell’s conquistó el Torneo Final: el equipo que había iniciado el proceso mirando la tabla del descenso terminó levantando un campeonato.
Atlanta necesita acelerar el proceso
La diferencia es que esta vez Martino no dispone de un año y medio. Atlanta tiene solamente ocho partidos y seis puntos que recuperar para alcanzar la línea de Playoffs, una distancia que convierte cada tropiezo en una amenaza para sus posibilidades de seguir con vida. Pero el exseleccionador de Paraguay, Argentina y México cuenta con un crédito enorme, la paciencia del club y sus aficionados. Los momentos de gloria con la cara de Martino como estandarte todavía son argumentos de peso.
Atlanta, al menos, comienza a encontrar resultados. Las Cinco Bandas encadenaron dos partidos sin recibir gol y encontraron en Portland un triunfo 1-0 que les permitió seguir recortando terreno, pero sobre todo empezar a construir la estabilidad que necesitan para afrontar el cierre.
Martino tampoco necesita convertir a Atlanta en campeón durante las próximas semanas. Su primera misión se parece más al inicio de aquella transformación en Newell’s: resolver la urgencia inmediata. Entonces significaba escapar del descenso; ahora, alcanzar los Playoffs.
Tendencia positiva
La mejoría defensiva coincide además con un Atlanta capaz de instalarse con mayor frecuencia en campo contrario. La reconstrucción del equipo durante el verano cambió lo que ocurre varios metros más adelante: Breel Embolo le dio una referencia al ataque, Mauricio Amaro añadió equilibrio en el mediocampo y Martino comenzó a encontrar piezas para sostener mejor su propuesta, capitaneada por el incombustible Miguel Almirón.
Antes de visitar Portland, las Cinco Bandas habían generado 9.31 goles esperados en sus cuatro partidos anteriores, el cuarto registro más alto de MLS durante ese periodo. Esa producción todavía no se había traducido en la cantidad de goles que sugerían las oportunidades, pero Atlanta comenzaba a generar con mayor regularidad mientras reducía los escenarios en los que su defensa podía quedar expuesta.
Ocho partidos para volver a cambiar una historia
La mejoría necesita convertirse ahora en una racha de resultados, porque Atlanta ya no tiene tiempo para esperar a que el proyecto termine de tomar forma. Lo que durante buena parte de la temporada fue una búsqueda de funcionamiento se transformó, en el cierre, en una carrera por mantenerse con vida.
La historia de Newell’s tampoco garantiza otra remontada. Las circunstancias, el torneo y los tiempos son diferentes. El antecedente importa por otra razón: Martino ya vivió el proceso de recibir a un equipo condicionado por la urgencia, resolver primero el problema inmediato y, a partir de ahí, construir algo capaz de competir por objetivos mayores.
En Argentina tuvo un año y medio para completar aquella transformación, desde la supervivencia hasta el campeonato. En Atlanta, el margen se redujo a ocho partidos. Es un desafío distinto, mucho más acotado, pero también una nueva oportunidad para que la experiencia del Tata, su conocimiento del club y su capacidad para gestionar momentos de presión vuelvan a entrar en escena.
Serán ocho partidos para cambiar el rumbo y comprobar hasta dónde puede llegar esta historia.
- 26 de septiembre: vs. New York City FC en Mercedes-Benz Stadium
- 10 de octubre: vs. FC Cincinnati en Mercedes-Benz Stadium
- 14 de octubre: visita a CF Montréal en Stade Saputo
- 17 de octubre: vs. Inter Miami CF en Mercedes-Benz Stadium
- 24 de octubre: vs. Chicago Fire FC en Mercedes-Benz Stadium
- 28 de octubre: visita a New York City FC en Citi Field
- 1 de noviembre: vs. Toronto FC en Mercedes-Benz Stadium
- 7 de noviembre: visita a Red Bull New York en Sports Illustrated Stadium
¿Lo podrá lograr?



