Orlando City fichó a un Griezmann. Al menos eso dice el contrato. Pero, está el que marca, el que asiste, el que resuelve a balón parado y el que hace jugar mejor a sus compañeros. ¿Venían todos incluidos? Ante Columbus Crew, volvió a aparecer el paquete completo: golazo de tiro libre, asistencia y otra victoria para unos Lions que cada vez juegan más a su ritmo. Ya son 15 aportaciones de gol en 16 partidos, pero su impacto también se nota en las posibilidades que les abre a los demás.
Orlando fichó a un jugador de otra clase. Ahora empieza a ser un equipo de otra clase.
Un Grizi para cada momento
Ante Columbus en la Jornada 29, el partido fue cambiando de forma y Griezmann fue cambiando con él. Sarajian abrió la cuenta con asistencia de Antoine; el Crew respondió, pero el 'Principito' luego resolvió con un tiro libre de otra clase. Cuando Columbus volvió a empatar, Orlando todavía tenía otra respuesta: Iván Angulo en el 89’ para cerrar el 3-2.
Y ahí está lo que empieza a distinguir esta etapa de Grizi. No necesita terminar todas las jugadas para influir en ellas. Martín Ojeda sigue siendo una pieza clave en ataque, Angulo gana cada vez más vuelo por derecha y Orlando empieza a repartir el protagonismo sin perder a Antoine como referencia.
Llegó con una clase distinta. Ahora Orlando empieza a parecerse un poco más a ella.
A una sola cifra para hacer historia
Griezmann no está perdiendo el tiempo. Con 10 goles y 5 asistencias en 16 partidos, está a una sola aportación de igualar las 16 que Kaká necesitó en 28 encuentros para producir en su primera temporada con Orlando City: 9 goles y 7 asistencias en 2015.
Y ahí la estadística deja de ser solo estadística. Kaká fue el punto de partida. El primer rostro global de Orlando en la MLS, el futbolista en torno a quien el club empezó a imaginarse en grande. Griezmann llegó a una ciudad que ya tenía historia. Pero desde que llegó, el francés parece empeñado en reescribirla.
Todavía no ha terminado su primera temporada y ya está tocando una cifra que durante años llevó la firma del primer rey de Orlando. Una jugada más y el 'Principito' alcanza la corona de Kaká.
Como en el Atleti y Francia, Grizi hace brillar
Griezmann nunca entendió el fútbol como un ejercicio individual. Lo aprendió en el Atlético, lo convirtió en identidad con Francia y ahora lo está trasladando a Orlando: correr, asociarse, aparecer, desaparecer y volver a aparecer donde más duele. Tiene el cartel de estrella europea, pero juega con espíritu de obrero. Quizá por eso parece un futbolista extrañamente hecho para la MLS.
Porque su impacto no se limita a sus goles y asistencias. También está en todo lo que empieza a ocurrir a su alrededor.
Martín Ojeda marca y asiste goles, mientras que Iván Angulo encuentra espacios para explotar. El colombiano, de hecho, acaba de igualar la racha de cinco partidos consecutivos marcando que Antoine había establecido esta misma temporada. Orlando ya no parece un equipo que espera a que Griezmann invente algo. Parece uno que aprendió a jugar con todo lo que Griezmann provoca.
Antoine atrae marcas, arrastra defensas y obliga al rival a tomar decisiones incómodas. Si salen a buscarlo, abre el espacio. Si lo esperan, aparece entre líneas. Y cuando todos miran al 7, Orlando aprende a atacar por otro lado.
Ahí quizá esté su verdadero superpoder. Griezmann llegó como la estrella, pero nunca necesitó que el fútbol girara exclusivamente en torno a él. Ya ocurrió en Madrid y en Francia.
Ahora empieza a ocurrir en Orlando.
Te puede interesar: Griezmann vive a lo grande su ‘American era’ en Orlando
Lewandowski, Griezmann: bienvenidos a la conversación
La MLS abrió sus puertas a varios apellidos pesados en 2026. Robert Lewandowski suma 6 goles y 4 asistencias en 13 partidos con Chicago. Y Griezmann, con 15 aportaciones en 16 partidos, ya tiene números para sentarse en esa mesa.
Pero los números apenas cuentan una parte. Lo interesante es qué está haciendo cada estrella con el equipo que encontró.
Lewandowski llegó con una misión que lleva toda la vida cumpliendo: convertir las ocasiones en goles. Griezmann encontró un Orlando todavía en busca de su mejor versión y empezó a intervenir en él.
Antoine es, en muchos sentidos, un hijo futbolístico de Diego Pablo Simeone. Años bajo el Cholo le dejaron algo más que disciplina táctica: la obsesión por competir, por interpretar espacios, por trabajar sin pelota y por entender que una estrella también puede ensuciarse los zapatos por el equipo. Por eso, su influencia no siempre necesita de estadísticas. Está bajo presión, un movimiento que arrastra una marca, una asociación que acelera la jugada o un espacio que termina aprovechando otro.
Dos superestrellas y dos formas de conquistar la MLS. Y Antoine ya hizo lo suficiente para que cualquier conversación sobre el impacto de los grandes fichajes de 2026 tenga que reservarle una silla o considerarlo el mejor.
Lo próximo para Antoine
Griezmann ya no tiene que demostrar que funciona en Orlando. Con 15 aportaciones en 16 partidos y a una de igualar la primera temporada de Kaká, la pregunta empieza a ser otra: ¿es el fichaje de mayor impacto de 2026?
El miércoles 14 de octubre, se enfrenta a Toronto FC - en un duelo que puedes ver por Apple TV a las 7:30 p.m., y tendrá otra oportunidad para responder. Alcanzar a Kaká, seguir transformando a Orlando y sumar otro argumento.
Todavía queda lo mejor de la temporada, y Grizi parece estar disfrutando de lo que se viene.
