“Gracias por tantas alegrías”, le dijo Andrés Cantor a Lionel Messi en el Nu Stadium. Una frase que millones pudieron haberle dicho antes, pero en este caso no venía de cualquier voz. Venía del relator hispano que ya estaba aquí antes de que MLS jugara su primer partido en 1996, y que hizo de su “GOOOOOL” una forma de vivir el fútbol en Estados Unidos. Del otro lado, el jugador que lleva años regalándole recuerdos a una generación, y que provoca lo mismo en la liga.
Cantor ha estado aquí desde el inicio, poniéndole voz al crecimiento del soccer, mucho antes de que Leo llegara a amplificarlo todo.
La voz que estuvo desde el principio
Antes de que el astro argentino, Leo Messi, pusiera a MLS bajo los ojos del mundo, Cantor ya estaba ahí.
Nacido en Buenos Aires, empezó su carrera en Argentina y se metió de lleno en la escena norteamericana antes del Mundial de 1990. Fue el único reportero hispano en la línea de banda en Trinidad y Tobago en 1989, cuando Estados Unidos clasificó a su primer Mundial en más de 30 años. Después estuvo en el Mundial de 1994 en suelo estadounidense y pateó el primer balón en la inauguración de la liga en 1996.
Él estuvo ahí cuando el fútbol estadounidense empezó a construir una memoria emelesera.
Hoy lo sigue estando. Andrés Cantor volverá a ser una de sus voces principales en español para Estados Unidos. En el lugar donde tantas veces ayudó a convertir partidos en recuerdos.
Su “GOOOOOL” llevó una manera hispana y latinoamericana de vivir el fútbol a un país donde el deporte se narraba con otros códigos. Para muchos latinos, ese grito no era solo una celebración. Era selección, familia, sábado de Liga MX, Mundial, radio prendida, casa.
Era identidad pura y una forma de sentir el fútbol que muchos inmigrantes trajeron consigo a Estados Unidos, desde Sudamérica, desde México, desde Centroamérica, desde el Caribe.
Messi, los recuerdos y la voz que los hace eternos
Eso es lo que genera el fútbol, recuerdos memorables. Eso es lo que se queda en la mente del fanático. Son segundos que uno sabe exactamente dónde vio, con quién estaba, cómo los gritó y quién lo narró.
Andrés Cantor lo vivió en primera persona el 18 de diciembre de 2022. Relató para Telemundo la final del Mundial y "no pudo controlar las emociones", él mismo lo confesó, tras ser campeón del mundo después de 40 años. Una hazaña que no existiría sin el GOAT, el #10 de la Albiceleste.
"Messi campeón del mundo, no podía ser de otra manera", decía el relator argentino esa vez.
La frase quedó pegada a un momento que ya era enorme por sí solo. Porque Lionel Messi produce eso, instantes que trascienden con goles, títulos, jugadas y escenas que te encuentras años después en un reel o una captura y, de alguna forma, te devuelven al lugar exacto donde lo viste por primera vez.
Eso es lo que hace distinto a Messi. Sus momentos no se terminan cuando acaba el partido. Siguen viviendo en la gente: en Argentina, en Barcelona, en Miami, en cualquier sala donde alguien sintió que estaba viendo algo que iba a recordar.
Ahí el relato tiene otro poder. La voz no inventa lo que el futbolista provoca, pero puede darle forma. Lo acompaña. Lo estira. Lo convierte en una emoción compartida.
En Estados Unidos, algunas voces quedan asociadas para siempre a un deporte. Vin Scully significó eso para el béisbol, mientras que Marv Albert lo fue para la NBA. Andrés ocupa un lugar parecido en el soccer.
Su carrera y su muy específica manera de relatar los goles, ayudó a darle al fútbol un lugar reconocible dentro del mapa deportivo estadounidense. Una de las voces que acompañó la formación moderna del soccer en este país.
Incluso Los Simpsons entendieron el tamaño de su voz. Cantor apareció como él mismo en un episodio previo al Mundial de Brasil 2014. Su “GOOOOOL” llegó tan lejos que la serie animada lo convirtió en parte de la cultura pop de Estados Unidos.
Él mismo ha dicho que esa aparición es una de las razones por las que mucha gente lo reconoce fuera del fútbol.
No es casualidad que sea el primer (2020) y único locutor hispanohablando en ganar el premio Colin Jose Media Award, e ingresar al Salón de la Fama del Fútbol de USA, por su trabajo con Telemundo.
Él le ha puesto su voz a la manera hispana de vivir el fútbol, y la trajo a Estado Unidos.
De ahí parte todo: dos argentinos, desde lugares distintos, marcando la memoria del soccer en Estados Unidos. Messi, como el jugador que llevó a MLS a otra escala emocional y global. Cantor, como la voz que estuvo desde el inicio, cuando la liga todavía empezaba a construir sus propios recuerdos.
De Maradona a Messi
Cantor vio a Argentina campeón en 1978 desde la tribuna. En 1986 fue periodista acreditado y siguió de cerca la magia de Diego Maradona. En 2022 estuvo en la cabina narrando la coronación mundial de Lionel Messi.
Pocos pueden contar esa historia desde tres lugares tan distintos: la grada, la prensa y el relato.
También conoció a Maradona de cerca. Presenció la Mano de Dios, el Gol del Siglo incluso lloró luego de que Argentina levantara la Copa del Mundo en ese mundo del 86', dijo a la Revista Times.
El periodista lo entrevistó varias veces, compartió conversaciones con él y estuvo en Nápoles durante una de las etapas más míticas de Diego.
Pasaron muchísimos años, y hoy Cantor mira a Messi con la perspetiva de alguien que vio varias generaciones y a las dos grandes mitologías modernas del fútbol argentino.
Y quizás por eso el abrazo, la emoción de encontrarse con él y el “gracias por tantas alegrías”, pesa muchísimo.
Se lo dice una voz que vio al Pelusa hacerse mito, que narró a Messi quitarse la mochila en Qatar y que entiende cómo un futbolista puede quedarse en la vida de millones de personas.
Messi hizo que esa emoción también pasara aquí
MLS ya había tenido estrellas que cambiaron su historia. David Beckham abrió una etapa. Después llegaron otros nombres grandes que hicieron que la liga se mirara diferente.
Pero con Messi pasó otra cosa. No llegó solo un futbolista famoso. Llegó el jugador que marcó a una generación entera. El que muchos vieron crecer en Barcelona. El que Argentina esperó durante años hasta verlo campeón del mundo.
Aunque llegó a la MLS para cambiar por completo una franquicia, hacerla campeona, su impacto no se explica solo por eso o los fanáticos de 'las Garzas' que quieren verlo.
Hoy, un partido de Inter Miami se siente tanto como una cita para el hincha de 'las Garzas', como para el argentino que lo siguió toda la vida, para el fan del Barça, para el niño que lo conoció por clips, para el hincha que quizás no miraba MLS, pero quiere ver qué hace el GOAT en una cancha de Estados Unidos.
Eso es lo que genera Messi. En una noche de temporada regular, en un estadio de MLS, en una camiseta rosa multiplicada por todo el país, en una liga que Cantor vio nacer de primera mano.
Así también se mide su impacto, en haber hecho que esa emoción mundial pasara aquí.
¿La Copa Mundial 2026 de la FIFA cierra el círculo?
2026 es un año único. No solo porque el Mundial vuelve a Norteamérica. También porque puede poner a Cantor frente a una de las escenas más grandes —y quizás finales— de la historia de Messi con Argentina.
Después de Qatar, Leo ya no llega con deudas, llega desde otro lugar, como vigente campeón del mundo y detrás, un legado gigante.
Verlo una vez más para muchos significa una oportunidad tremenda, incluso el verlo día a día desde MLS se queda corto, ya sabemos que no quedan tantos años, que cada vez más nos acercamos al final de una era.
Y lo tiene que ser para Cantor, la misma voz que lloró la coronación de Messi en 2022 podría estar ahí para ponerle sonido a uno de sus últimos capítulos mundialistas. En el mismo país donde le dio voz propia e hispana, al mejor deporte del mundo. El mismo territorio que el #10 transformó, 32 años después de la Copa del 94', cuando el Pelusa disputó su último Mundial.
"Gracias por tantas alegrías" le dijo, y suena a lo que muchos sentimos: gracias por los goles, por las noches, por los recuerdos, por la expectativa casi absurda de que mientras Messi siga activo todavía puede pasar algo irrepetible.



