A Leo Messi le faltan 98 goles para llegar a la cifra de los 1000, y la pregunta sobre si lo logrará cada vez suena menos exagerada. No traten de entender esa 'locura', diría La T y La M, aunque a esta altura —y con tantos motivos— cuesta no hacerlo. Lo verdaderamente impactante es que la cuenta haya llegado hasta acá sin que su carrera se sintiera guiada por la caza de récords.
El argentino de Inter Miami anotó el gol 902, en una noche de despedida para él y la Selección Argentina, en el último partido en casa -en la Bombonera- antes de defender la Copa del Mundo en Estados Unidos, México y Canadá 2026. El que podría ser el último partido del Messi en su país natal.
¿Será imposible?
Messi pasó años rompiendo marcas que parecían fuera de alcance, y por la cercanía a los 1000, y el historial del argentino, parece una posibilidad real.
El mismo seleccionador argentino, Lionel Scaloni, lo cree alcanzable: "Creo que llegará a esa cifra. Si sigue jugando, no creo que tenga ningún problema. Espero que siga jugando porque es feliz sobre el césped y todos los queremos ver".
Además recordó 2012, cuando el GOAT hizo un récord histórico en FC Barcelona, con 91 goles en un año. "Puede lograrlo", dijo el jefe de la Scaloneta.
En cualquier lado, en cualquier cancha, el #10, siempre encuentra la manera de expandir su productividad en distintos escenarios y épocas.
Ya son 672 goles con Barcelona, 32 con PSG, 82 con Inter Miami y 116 con Argentina.
Pero el punto no es solo cuántos tiene, se trata de la sensación que deja la forma en que llegó hasta ahí, acumulando récords sin parecer un jugador obsesionado con perseguirlos.
El gesto que sí nos hace entender
Argentina ya ganaba en La Bombonera cuando llegó el penal. Lo normal habría sido ver a Messi tomar la pelota. Pero esta vez no. Después de una noche cargada de emoción, con el final cada vez más cerca para él y también para Nicolás Otamendi en la Selección Argentina, eligió dársela a su compañero. “El General” no falló e hizo el 3-0.
Fue un gesto de despedida y la escena dice bastante
Un momento que también podía servirle a su propia cuenta, Messi eligió otra cosa. Y ahí aparece un rasgo que lo acompañó durante toda su carrera.
Siempre tuvo una forma generosa de entender el juego. Hizo del pase, las asistencias y el compañerismo una parte central de su manera de jugar, y sus 410 asistencias es la gran representación de esa realidad en números.
Una locura medible
Messi llegó a los 900 goles oficiales en 1,142 partidos, siendo el jugador más rápido en lograrlo. Eso mide un poco la dimensión de la 'locura del 10'. Cuando se trata de él, los récords siempre parecen estar a la vuelta de la esquina.
Ahí es donde la locura deja de ser lo más viral de la T y la M, y se vuelve una producción histórica repartida durante casi dos décadas.
Desde acá
La cuenta de Messi no se detuvo al llegar a la MLS.
Desde su llegada a Inter Miami en 2023, ya suma 82 goles y 53 asistencias en 94 partidos, además de haberse convertido en el líder histórico del club en ambos rubros.
Su estadía en el sur de la Florida produjo tres títulos en tres años, y siguió llevando su productividad a otro nivel. En el comienzo de año ya ha anotado 5 goles con la camiseta rosa.
Y ahí está lo especial de todo esto.
Es un privilegio saber que está acá y que esta parte de su historia cuenta. Que esta etapa en Inter Miami no quedó aparte de su grandeza, sino que también la hizo crecer.
Nos tocó verlo desde acá, mientras encontraba -sin quererlo- cómo hacerse más grande, y eso es todo un privilegio.



