Hay futbolistas que llegan a la MLS para acumular estadísticas. Otros llegan para cambiar la temperatura competitiva de un club y ser una parte grande de su historia. Lucas Zelarayán pertenece al segundo grupo. Su impacto en Columbus Crew no se mide solo en goles o asistencias, sino en cómo redefinió el perfil del talento que domina la liga moderna. Hoy, 'el Chino' se inspira en lo vivido tiempo atrás en Ohio, y está en la antesala de ser campeón en Argentina con Belgrano de Córdoba, el club que lo vio nacer.
La era Zelarayán
Cuando el Crew fichó a Zelarayán en 2020 como jugador de una potencia de Concacaf como Tigres UANL, MLS todavía convivía con cierta dependencia emocional de los nombres europeos veteranos.
El argentino rompió esa lógica. No aterrizó como una celebridad en gira de despedida: llegó en plenitud física, con hambre deportivo y perfil sudamericano de conductor total. Un #10 moderno capaz de acelerar, pausar, gambetear y decidir finales.
Y eso fue exactamente lo que hizo.
Su actuación en la conquista de la MLS Cup 2020 cambió su estatus para siempre. Marcó dos goles en la final ante Seattle Sounders FC y convirtió a Columbus en campeón en plena pandemia. Aquella noche funcionó casi como una declaración histórica: la MLS ya podía construir equipos campeones alrededor de talentos creativos sudamericanos en edad competitiva, no únicamente alrededor de exestrellas europeas.
El fútbol sofisticado
Zelarayán ayudó a empujar a la liga hacia una nueva identidad.
El argentino representó un perfil muy moderno, que hoy define a MLS: el híbrido perfecto entre calidad técnica latina y ritmo físico norteamericano. 'Zela' tenía (la sigue teniendo) pausa de LIGA MX, golpeo de pelota de elite y agresividad competitiva para sobrevivir al caos táctico de la liga. Era uno de esos jugadores que parecían entender el partido medio segundo antes que todos los demás. En una MLS cada vez más vertical y frenética, él aportaba control emocional. Y cerebro... Mucho cerebro.
Por eso su figura termina siendo crucial en la historia reciente de la liga. No fue solamente un enganche talentoso. Fue un símbolo del cambio de mercado de la MLS: fichar sudamericanos en plenitud, convertirlos en figuras centrales y construir proyectos alrededor de ellos. La ruta que hoy siguen muchos clubes —buscar talento creativo en Argentina, Colombia, Uruguay o Paraguay antes del pico europeo— tuvo en Zelarayán uno de sus casos más exitosos y visibles.
También ayudó a legitimar a Columbus Crew como organización modelo de la nueva era. Zelarayán llegó justo después del movimiento conocido como 'Save the Crew' (que abogó por la no desaparición del club fundador de la liga), y catalizó esos años de incertidumbre con la MLS Cup 2020 en el Historic Crew Stadium. Antes de dejar el equipo en el verano de 2023 para jugar en Arabia Saudita, Zelarayán jugó por un buen tiempo en ScottsMiracle-Gro Field, el nuevo estadio del Crew, una de las Joyas de la Corona de la liga. Durante su último año en Columbus, Zelarayán formó una dupla memorable en el ataque junto con Cucho Hernández.
El desembarco de Lionel Messi en Inter Miami CF cambió todo para siempre en Norteamérica, pero antes de eso, el Crew ya había confirmado que MLS podía producir fútbol atractivo, técnico y dominante alrededor de un creador sudamericano diferencial, como antes lo habían logrado Seattle Sounders con Nicolás Lodeiro, Portland Timbers con Diego Valeri, Atlanta United con Miguel Almirón, o New York City FC con Maxi Moralez.
Lucas Zelarayán fue uno de esos jugadores que hicieron que la MLS dejara de sentirse solamente “intensa” para empezar a sentirse verdaderamente sofisticada. Un futbolista de highlights, sí, pero también de jerarquía estructural. Uno de los cerebros que ayudó a modernizar la liga desde adentro.
Precursor de la MLS 3.0
Hay una conexión invisible entre Lucas Zelarayán y la llegada de superestrellas globales como Lionel Messi, Thomas Müller o Son Heung-min a la MLS moderna. No porque compartan nivel mediático ni dimensión histórica, sino porque futbolistas como Zelarayán ayudaron a construir el ecosistema competitivo que volvió creíble este momento de la liga.
La MLS actual no aparece de la nada. No nace solamente del marketing de Messi o del dinero de expansión o de la llegada de un gran socio estratégico como Apple. Se construye gracias a una generación intermedia de jugadores que elevaron el estándar futbolístico de la liga antes de que llegaran las megafiguras globales.
Y Zelarayán fue uno de los rostros más importantes de esa transición.
Durante años, MLS tuvo talento, estadios y crecimiento comercial, pero todavía arrastraba una percepción internacional: era una liga para retirarse. Un campeonato intenso, entretenido, pero tácticamente caótico y técnicamente irregular. Ahí aparecen jugadores como Zelarayán, Sebastian Giovinco o Carlos Vela y cambian el discurso desde adentro.
Porque él no vino a pasear. Llegó desde Tigres UANL en plenitud competitiva, asumió responsabilidad absoluta en Columbus Crew y dominó partidos grandes con jerarquía real. Su éxito ayudó a validar una idea fundamental para la evolución de la liga: un futbolista creativo sudamericano de alto nivel podía venir a MLS y seguir jugando fútbol serio, competitivo y decisivo.
La transición hacia el modelo actual
Eso alteró la percepción global de la liga. Y ahí está la clave: antes de convencer a figuras mundiales, la MLS primero necesitaba convencer al propio ecosistema futbolero de que el nivel competitivo estaba creciendo. Necesitaba demostrar que había entrenadores modernos, estructuras deportivas estables, presión ambiental, viajes exigentes, estadios llenos y partidos emocionalmente intensos.
Zelarayán fue parte de esa prueba de legitimidad. Sin jugadores como él, el salto cultural de la MLS probablemente no habría ocurrido tan rápido. Porque las megaestrellas no llegan solamente por dinero: llegan cuando sienten que existe relevancia competitiva, impacto global y un producto futbolístico creíble alrededor suyo.
El Efecto Messi terminó de transformar la conversación planetaria, pero la liga ya venía preparando el terreno con futbolistas como Zelarayán, Hany Mukhtar, Luciano Acosta o Carles Gil. Jugadores que elevaron la calidad semanal del torneo y demostraron que la MLS ya podía producir fútbol técnicamente sofisticado.
Por eso Zelarayán importa tanto en la historia moderna de la liga: fue un precursor silencioso del gran salto reputacional.
Su talento ayudó a crear el contexto que hizo posibles esas conversaciones. Fue parte de la generación que convirtió a la MLS en una liga donde las estrellas ya no sienten que vienen a desaparecer del radar futbolístico, sino a formar parte de un campeonato que hoy influye culturalmente en el ecosistema global del juego.
Antes de que la MLS pudiera atraer íconos mundiales, necesitaba futbolistas que le enseñaran a la liga cómo jugar como una liga mundial. Zelarayán fue uno de ellos.
Zelarayán en Columbus Crew
- 42g/33a en 107 partidos
- Títulos: MLS Cup 2020, Campeones Cup 2021
- MVP de MLS Cup 2020
- Contratación del Año 2020
- Convocado al MLS All-Star Game 2021 y 2023
- Anotó 17 goles desde fuera del área
- Marcó el segundo tiro libre desde mayor distancia en la historia de MLS (más de 51 metros) en el empate 2-2 contra Charlotte FC en 2022.
- Al involucrarse en los 3 goles de la final de la MLS Cup 2020, se convirtió en apenas el segundo jugador en la historia de la liga en lograrlo en una final. ¿El primero? Su compatriota Guillermo Barros Schelotto, quien lo hizo en 2008... también jugando para Columbus Crew.
- Es el máximo anotador de tiros libres en la historia de Columbus Crew con 9. En la temporada 2021, llegó a facturar cinco goles por esta vía, incluyendo un doblete de falta directa en un solo partido contra el New York City FC.
Dimensión histórica
Así como Lucas Zelarayán fue un gamechanger absoluto para Columbus Crew, puede volver a hacerlo para El Pirata Cordobés, el Club Atlético Belgrano.
El equipo celeste -en el que también juega otro exMLS, el delantero Emiliano Rigoni, que entre 2022 y 2024 estuvo en Austin FC- tiene más de 120 años de vida, pero nunca consiguió un título en la Primera División Argentina.
Un guiño a favor de Zelarayán: el actual formato competitivo de la máxima categoría en Argentina tiene grandes similitudes con sistemas en los que él ya fue campeón, como la LIGA MX o MLS.
La gran final del Torneo Apertura 2026 de Argentina enfrentará a Lucas Zelarayán y su equipo con nada más y nada menos que el Club Atlético River Plate, una verdadera potencia sudamericana, el domingo por la tarde (4:30 pm ET), en el Estadio Mario Alberto Kempes, en Córdoba.
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