Jonathan Osorio, el latino que es leyenda con 400 partidos en Toronto

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Hay jugadores que pasan por el fútbol y otros que se instalan y se convierten en símbolo. El de Jonathan Osorio este sábado con Toronto FC ante Columbus Crew no fue un partido más: fue una declaración de principios, al llegar a su juego número 400 con la camiseta roja del club de la provincia de Ontario. En una liga como MLS, que va en búsqueda de las mayores figuras globales, el “Oso” clavó el ancla en BMO Field y dejó claro: de acá no me muevo. Lo celebró con una victoria 2-1 y, a sus 33 años sigue escribiendo su verdad: en 2026, la historia de TFC y la de la Selección de Canadá lo siguen teniendo como una parte importante.

Guerrero de 400 batallas

Alcanzar los 400 partidos con una sola camiseta en Norteamérica es, literalmente, una rareza: un privilegio reservado a excepciones como Diego Chará en Portland Timbers. Son 14 temporadas. Se dice rápido, pero es toda una vida. El capitán de Toronto FC saltó al campo con una cinta especial y una camiseta que contaba su propia historia. Porque no se trata solo de estar, sino de haber estado siempre. Jonathan Osorio es el hilo conductor de un club que tocó el cielo en 2017 con un triplete histórico y que hoy se aferra a su fútbol para volver al rumbo de la trascendencia.

Sangre latina, corazón canadiense

Lo de Osorio tiene ese gustito especial: es el símbolo latino en la tierra del frío. Con su herencia colombiana y su despliegue total, le puso “malicia” y potrero a un equipo que creció a su ritmo.

Nacido en Toronto en 1992, sus padres son colombianos: su padre, de Cali; su madre, de Medellín. Ambos se trasladaron a Canadá a inicios de los 90.

Osorio empezó a jugar al fútbol a los 10 años en Brampton Youth Soccer y se graduó en la escuela secundaria St. Edmund Campion. Entre 2010 y 2012, integró las divisiones menores del Club Nacional de Football jen Uruguay, junto a su hermano Anthony.

Hoy, con 69 goles y 40 asistencias en su haber, sigue dejando la vida en cada pelota dividida, como aquel chico que debutó hace más de una década.

Gritó campeón en la MLS Cup, levantó la Supporters' Shield y acumuló vueltas olímpicas en la Canadian Championship… todo durante la mágica temporada de 2017. Fue goleador de la CONCACAF Champions Cup cuando nadie creía en los equipos canadienses. Osorio no necesitó ir a Europa para ser gigante: él trajo el nivel europeo a su casa.

Objetivo: Mundial 2026

Pero ojo: Osorio no descansa. Mientras celebra su hito en la MLS, ya se calza la camiseta de Canadá. Fue convocado por el seleccionador Jesse Marsch para los amistosos contra Islandia (27 de marzo) y Túnez (31 de marzo) que se jugarán justamente en BMO Field, su casa. Porque camino al Mundial 2026, no se puede ir a la guerra sin tu soldado más fiel.

En un país que será anfitrión y que vive una verdadera revolución futbolera, Osorio es el referente: el puente entre un pasado de barro y un futuro de gala, el que explica cómo Canadá llegó hasta aquí y el que seguirá guiando al equipo en la gran cita mundialista.

En Toronto y en la Selección de Canadá que se acostumbró a competir de igual a igual ante México y Estados Unidos, Jonathan Osorio no pasa desapercibido: es el corazón que bombea que late fuerte en cada jugada, el jugador que marca la diferencia sin alardes. Héroe de victorias, testigo de derrotas, capitán de gestos grandes y de goles que se recuerdan, Osorio sigue siendo el nombre que todos miran cuando el balón rueda. Y mientras Canadá se prepara para su Mundial, lo único cierto es que donde él está, la historia siempre encuentra su rumbo.

Canadá jugará en el Grupo B de la Copa del Mundo, donde enfrentará a Suiza, Qatar y el ganador del repechaje de la UEFA A (Italia, Bosnia y Herzegovina, Gales o Irlanda del Norte).

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