Casemiro ganó cinco Champions League antes de llegar a Miami, pero la Campeones Cup y MLS le permitieron cumplir un sueño diferente: levantar un trofeo junto a Lionel Messi, el futbolista al que llama “el mejor de la historia”. Ya sabía lo difícil que era enfrentarlo; ahora celebraba la primera copa a su lado con Inter Miami.
La felicidad de estar del mismo lado
“Es todo más fácil con él. La verdad es que ya sabía que era, si no el mejor, uno de los mejores de todos los tiempos. Pero cuando estás con él solo queda aplaudirlo, disfrutar el momento. Ya tiene 39 años, pero sigue siendo uno de los mejores. Toca admirarlo”, expresó el brasileño después de conquistar el título que enfrenta a los campeones de MLS y LIGA MX.
Casemiro cerró el 2-0 ante Cruz Azul con otro cabezazo tras un centro de Messi. Después corrió a celebrarlo con él, lo abrazó y levantaron juntos la Copa dos Campeões, como la llamarían en Brasil. En menos de dos meses como compañeros, aquella antigua rivalidad ya se convirtió en una conexión especial.
¿Quién iba a imaginar que el futbolista que pasó tantos años siguiéndole cada movimiento terminaría atacando sus centros, ayudándolo a ganar más títulos y compartiendo con él la misma felicidad?
Casemiro no escondió lo que significó levantar su primer trofeo con Inter Miami.
“Estoy muy feliz de ganar este título. Desde que llegué, todo el mundo me dijo que Inter Miami siempre aspira a ganar. Queremos seguir trabajando, seguir ganando y seguir disfrutando”, expresó.
Disfrutar fue la palabra que más repitió después de la final. Disfrutar el título, esta nueva etapa y, especialmente, la posibilidad de compartir cancha con Messi.
Vueltas que da la vida y el fútbol
Primero tuvo que intentar detenerlo...
El mediocampista enfrentó a Messi durante años en los Clásicos entre Real Madrid y Barcelona, y también en los duelos de selecciones entre Brasil y Argentina. Por su posición, muchas veces tenía una de las tareas más complicadas del partido: cerrarle espacios, cortar sus líneas de pase y evitar que llegara con libertad al área.
El brasileño llegó a reconocer que detenerlo individualmente era prácticamente imposible. Contra Messi se necesitaba ayuda, planificación y un esfuerzo colectivo. Aun así, el argentino podía cambiar el partido con una sola jugada.
Por eso, cuando Casemiro asegura que ahora “todo es más fácil” a su lado, no nos habla únicamente como su nuevo compañero: habla como alguien que pasó años intentando encontrar la manera de frenarlo.
La admiración por Leo nació mientras todavía eran rivales.
“Soñaba todos los días con estar y jugar con él. Es uno de los dioses, si no el dios del fútbol”, confesó durante su presentación. Era claro que jugar con Leo fue una razón más para que Casemiro llegara a Inter Miami.
El sueño tardó apenas 56 días en convertirse en un título.
Una sociedad que... ¿nadie esperaba?
Para quienes vivieron aquellos Barcelona–Real Madrid, la secuencia todavía parece sacada de una realidad alternativa: Messi ejecuta el córner, Casemiro gana por arriba, marca y corre directamente a abrazarlo.
Y lo que comenzó como una imagen curiosa ya se convirtió en una sociedad con números difíciles de creer.
- Messi registra 424 asistencias contabilizadas por Opta durante su carrera.
- Solo 16 fueron centros directos desde un tiro de esquina que terminaron en gol. Casemiro convirtió tres, más que cualquier otro compañero del argentino.
Piqué y Busquets, después de compartir más de una década con Messi en Barcelona, marcaron dos cada uno. Thiago, Otamendi, Griezmann, Lenglet, Araújo, Kimpembe, Sergio Ramos, Mac Allister y Micael hicieron uno.
Casemiro necesitó apenas 11 días para colocarse por encima de todos: recibió centros de Messi y marcó de cabeza contra Atlanta United, Chicago Fire y Cruz Azul.
Para culés y madridistas todavía puede resultar extraño, para Inter Miami, ya es una jugada de marca registrada en muy poco tiempo.
“No sabemos hasta cuándo vamos a tener esto”
Después de la final, Casemiro no habló únicamente de lo que significa jugar con Messi. También habló sobre el tiempo.
“Lo único que tenemos que hacer es disfrutar, porque no sabemos hasta cuándo vamos a tener esto. Es algo increíble por lo que hizo y por lo que sigue haciendo por el fútbol. Para nosotros solo queda decir gracias, seguir disfrutando, porque sigue siendo el mejor”, expresó.
Hay algo especial en escuchar esas palabras de quien estuvo tantas veces al otro lado. Casemiro vio de cerca a Messi en algunos de los años más brillantes de su carrera y ahora, a los 39, continúa sorprendiéndose con lo que puede hacer.
Y ahora puede disfrutarlo de una manera que antes parecía imposible: participando directamente en su fútbol.
El nuevo recurso de Inter Miami
Casemiro ha marcado cuatro veces con Inter Miami y el equipo no perdió ninguno de esos partidos: consiguió dos victorias, dos empates y, en el más reciente, levantó un título.
Tres llegaron de la misma manera: córner de Messi y cabezazo del brasileño.
Lo que para culés y madridistas todavía parece una imagen sacada de otra realidad, para Miami ya es una fórmula que funciona. Messi pone el centro, Casemiro aparece en el área y el equipo encuentra goles importantes.
La conexión también llega en un momento perfecto. La final fue el primer partido del Kily González como entrenador y la primera titularidad de Matías Galarza. Inter Miami está empezando una nueva etapa, moviendo piezas y buscando su mejor versión, pero ya encontró una jugada en la que puede confiar.
MLS logró juntar con la misma camiseta a dos futbolistas que durante años estuvieron en lados opuestos del Clásico. Miami consiguió hacer que esa unión gane partidos y levante títulos.
Y si en menos de dos meses ya celebraron una copa juntos, Inter Miami tiene razones para pensar que esto apenas comienza.



