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Te Alentaré: Timbers Army, el ejército sin generales habla español

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Humo verde, banderas gigantes y miles de voces que no paran de cantar. Así vibra cada partido en Providence Park, donde el Timbers Army -la hinchada de Portland Timbers- transformó una tribuna sin jerarquías en un símbolo imparable del fútbol en Estados Unidos. Y en ese rugido colectivo vibra con acento latino: hinchas de México, Argentina, Colombia, Bolivia y toda América Latina que hicieron de esta grada su casa.

Lo más particular de este ‘ejército de leñadores’ es que no tiene puertas cerradas. No hay escalafones ni requisitos imposibles: cualquiera que quiera cantar, saltar y apoyar al equipo ya es parte de la tribuna. “Si quieres ser Timbers Army, ya lo eres. Nuestra sección tiene capacidad para 5.000 personas y el 80% son miembros de pago. No hay lista de espera: solo ven, apoya al club y diviértete”, explica Fernando Machicado, miembro de la junta directiva del 107IST, la organización sin fines de lucro que respalda al Timbers Army. 'Nando' es un boliviano radicado en Oregon desde hace más de 30 años que descubrió su pasión por el fútbol en La Paz y apoya al equipo desde 2003, mucho antes de que los Timbers llegaran a la MLS.

Los orígenes del rugido

Ese espíritu abierto no apareció de la nada. Detrás del ruido de las tribunas hay una historia que lleva décadas moldeando la identidad futbolera de Portland.

La versión moderna del Timbers Army nació en 2001, cuando un grupo de hinchas de la Sección 107 de Providence Park decidió apoyarlo de otra manera. Entre ellos estaban los Cascade Rangers —fundados por los hermanos Steven “Nevets” y Jim “Lendog” Lenhart— y otros seguidores con la misma idea: una hinchada sin jerarquías, donde lo único que importara fuera la pasión por el club.

Aquella sección, conocida como el “Woodshed” (‘depósito de madera’), pronto dejó de ser solo un lugar en el estadio. Era una tribuna de pie, sin asientos, como las graderías populares de Sudamérica, donde cánticos, banderas y tifos empezaron a marcar la diferencia en un fútbol estadounidense más cercano al rugido de las grandes aficiones de los países de CONMEBOL o Europa.

Pero el ADN del club viene de aún más atrás. Los Timbers originales nacieron en 1975 en la desaparecida NASL y alcanzaron el Soccer Bowl en su primera temporada, cuando el entonces Civic Stadium —hoy Providence Park— vibraba ante rivales históricos como el mítico New York Cosmos del legendario Pelé. Tras la desaparición del club en 1982, ese espíritu quedó dormido… hasta que resurgió en 2001 con el regreso en la USL y, finalmente, con el salto a la MLS en 2011.

Las señas de identidad de los Leñadores

Ser del Timbers Army no se gana a través de una lista o un carnet: se gana cantando, saltando y viviendo cada partido de pie, sumándose al rugido colectivo que hace temblar Providence Park y apoyando a la comunidad que mantiene viva la pasión del club. La de Portland es una de las hinchadas más activas: cuando el equipo juega en casa destacan sus tifos -con un detalle e inventiva que los hacen únicos en MLS- y la presencia de Timber Joey, el leñador que celebra cada gol del equipo cortando un tronco que descansa detrás de uno de los arcos.

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Los seguidores de los Timbers han construido su propia cultura más allá del estadio. Frente a una cancha centenaria como la de  centenario Providence Park -ubicado en pleno centro de la ciudad- está Legends, un bar administrado por hinchas, donde las ganancias vuelven a la tribuna y a proyectos comunitarios. Esa solidaridad es parte del ADN del Timbers Army, una grada diversa donde se escuchan cánticos en inglés, español e incluso italiano.

“No sé si la gente lo sabe, pero el Timbers Army está respaldado por una organización sin ánimo de lucro: el 107IST. Ese espíritu se refleja en todo lo que hacemos. Los tifos llevan mensajes de unidad y buscamos hacer crecer el deporte más allá de la cancha. Cuando alguien necesita ayuda, todos se unen para ver cómo pueden cooperar”, explicó Jesús Guzmán, miembro del grupo de seguidores.

El impacto se siente también fuera del estadio. “Trabajamos en el crecimiento del fútbol en Portland: arreglamos canchas para los niños, organizamos eventos y hacemos donaciones a otras organizaciones de la ciudad. Eso fue algo que me llamó mucho la atención cuando llegué”, agregó Guzmán, nacido en California y residente en Oregon desde 2014. “Yo aporto mi granito de arena ayudando con diseños para camisetas, bufandas y otros productos. Todo eso también contribuye a que el Timbers Army siga creciendo”.

Una de las iniciativas más recientes llegó en verano de 2023, cuando el Timbers Army se unió a voluntarios de OPI (una dependencia municipal que coordina voluntariados) y al departamento de Parques y Recreación de Portland para acondicionar el Parque Brentwood. Hinchas pintaron postes, resembraron el campo, marcaron líneas, airearon el suelo y repararon aspersores.

Desde el principio, quedó claro que el Army no sería una hinchada de “manos en los bolsillos”. Sus miembros adoptaron cánticos tradicionales del fútbol mundial, crearon otros propios y abrazaron su mítico lema: “We are Timbers Army; We are mental and we’re barmy; True supporters forevermore”. Surgido de la cultura punk local y adaptado del inglés “Barmy Army”, el cántico une a abogados, carpinteros, chefs y bomberos que dejan su rutina diaria para convertirse en una sola voz y hacer temblar Providence Park.

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Momento de crecimiento

El Timbers Army creció sin pausa. En 2008, la campaña MLS to PDX ('MLS a Portland') convirtió a la hinchada en una fuerza cívica clave para traer la MLS a Portland. Dos años después nació el 107IST, que 'profesionalizó' la organización sin perder su esencia: cualquiera puede sumarse; basta con estar, cantar y sentir amor por el equipo.

“He sido parte del Timbers Army desde 2011, cuando el club llegó a la MLS. Nos enganchamos rápido y no hemos parado. Mi pareja consiguió un trabajo frente al estadio y, como parte de su iniciación como hincha, tuvo que ir a un partido. Se enamoró al instante. En el siguiente juego me dijo: ‘Vamos a ir’, y desde entonces siempre vamos juntos. Incluso compramos abonos de temporada”, recuerda Kristin Stanchfield, una estadounidense que trabaja en un concesionario de camiones y que, junto a su familia, ha vivido cada temporada en la hinchada durante los últimos 15 años.

“El equipo ha tenido altibajos, pero nunca dejamos de ir. El Timbers Army se convirtió en parte de nuestra familia y de nuestra comunidad. Encontramos un grupo increíble donde apoyar el juego y sentirnos parte de algo más grande. Ha crecido y florecido, y cada partido se siente único”, agrega Kristin, quien nunca había pisado un estadio de fútbol antes de 2011.

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El núcleo latino

El Timbers Army encontró en los jugadores latinos a algunos de sus referentes más queridos. En el Once Ideal Histórico votado por la afición —seleccionado entre 50 futbolistas por impacto, estadísticas, títulos y reconocimientos— cuatro nombres reflejan esa conexión: Diego Chará, Diego Valeri, Sebastián Blanco y Dairon Asprilla.

Valeri, máximo goleador del club con 86 tantos y líder en asistencias con 91, además de MVP de la Major League Soccer en 2017 y campeón en 2015 y 2020 —hoy analista en Apple TV— recuerda su primera impresión. “Cuando metían un gol había humo, bengalas y una hinchada cantando todo el partido… fue muy sorprendente. Es un estadio donde verdaderamente se vive la pasión que existe por el fútbol en Norteamérica”, dijo el argentino a MLS Español.

Chará, primer Jugador Franquicia del club y único futbolista en la historia de la MLS con más de 400 partidos disputados con un mismo equipo, sigue activo como símbolo de lealtad. Blanco brilló en el Torneo MLS is Back, mientras Asprilla dejó su huella durante una década con goles decisivos en noches grandes.

“Para mí era vital que el club tuviera jugadores latinos, porque en la época de la North American Soccer League eran muy pocos. Dairon, Chará, Valeri y Sebas son fundamentales: representan la cultura, la pasión y la diversidad latina. Además, hoy tenemos a Felipe Mora y a otros sudamericanos. Es un orgullo contar con un equipo con fuerte presencia latina; es reconocer que muchos de los mejores jugadores vienen de nuestra región”, afirma Machicado. Con la llegada reciente del chileno Alexander Aravena y el colombiano José Caicedo, el plantel actual de Portland Timbers cuenta con nueve latinoamericanos (cuatro colombianos, dos chilenos, un brasileño, un venezolano y un ecuatoriano).

“Sé que es un deporte global, pero para mí es muy importante contar con jugadores latinos. Portland ha visto cómo la comunidad latina comenzó a apoyar al equipo y a llenar las gradas con sus cánticos. Gracias a ese trabajo fui nombrado representante de los Timbers para el premio Jugador Más Valioso de la Comunidad de MLS W.O.R.K.S. (la iniciativa de alcance social de la liga) en 2012”.

El orgullo del Timbers Army

A lo largo de cinco décadas, los Portland Timbers han forjado un palmarés que refleja su identidad competitiva en el fútbol estadounidense, y en cada logro los jugadores latinos han dejado su huella. En la era MLS, el punto más alto llegó en 2015 con su primera MLS Cup, consolidándose como protagonistas de la liga. Cinco años después, en 2020, levantaron otro trofeo al ganar el Torneo MLS is Back en Orlando, en un contexto único marcado por la pandemia de COVID-19.

“Es raro lo que voy a decir, pero aquel título en Orlando, durante la pandemia, fue muy especial, distinto. Obviamente, el primero en 2015 fue histórico, pero jugar un torneo casi de película —casi dos meses aislados en un hotel, texteándonos todos los días— y ganarlo lo hace inolvidable”, recordó Diego Valeri.

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El club también sumó dos Campeonatos de la Conferencia Oeste (2018 y 2021) y disputó las finales de la MLS Cup en esos mismos años, siempre acompañado por el rugido del Timbers Army. “Cuando llegué me sorprendí muchísimo. El estadio vive la pasión por el fútbol en Norteamérica, y aunque hay muchos hispanos, refleja la esencia histórica del soccer estadounidense”, agregó Valeri.

En Portland, el fútbol no se mira sentado: se canta de pie, se pinta en tifos gigantes y se honra la memoria de quienes hicieron historia. Mientras haya una voz en la Sección 107, el Timbers Army seguirá recordando que el corazón verde también late en español.

“Necesitamos todas las culturas para ser lo que somos, y sin los latinos nos faltaría algo. Algunos de mis jugadores favoritos son Valeri y Chará; han estado desde siempre. Incluso tengo bobbleheads de ellos en mi sala, y a Chará le pedí que me firmara un pequeño bloque de queso de Tillamook, un producto típico de la región. Definitivamente, son muy importantes. El Timbers Army no sería lo mismo sin la cultura latina”, valoró Kristin.

En Providence Park, cada cántico, cada bandera y cada tifo estalla en pasión pura. El Timbers Army no es solo una hinchada: es un sentimiento de pertenencia colectivo que une a todos los seguidores, veteranos y recién llegados, en una sola voz que hace vibrar a una de las tribunas más icónicas de la MLS. Mientras ondeen las banderas verdes, retumbe el tambor y un hincha levante su voz, el corazón del Timbers Army seguirá rugiendo, recordando que en Portland el fútbol se vive de pie, con fuerza y con alma.

Créditos de las fotografías: Timbers Army

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