En el mundo del fútbol existe un ritual que se produce en las canchas de entrenamiento, y que -a menos que quede retratado por las redes sociales de los clubes- habitualmente desde afuera no podemos apreciar. Son momentos que, por lo general, quedan reservados a la privacidad de los planteles.
Muchos lo llaman "el pasillo" o "la manteada", y es la forma en la que se celebran los cumpleaños, se recibe a los recién llegados o se saluda a quienes regresan a entrenar después de largos períodos de recuperación. Los jugadores forman dos filas para que sus compañeros pasen entre ellas, mientras golpean amistosamente la cabeza, los hombros y la espalda de los 'homenajeados' en ese "pasillo de honor".
Es una experiencia lúdica y mínimamente dolorosa. Una manifestación física de las bromas y el compañerismo propios de un vestuario de fútbol. Ese pasillo y los suaves golpes que recibió representaron algo profundamente emotivo para Brandon Vázquez, cuando -a comienzos de la primavera- los médicos le dieron el alta para regresar a los entrenamientos de Austin FC: el momento largamente esperado después de un largo y angustioso camino de recuperación tras la rotura de ligamento cruzado anterior que lo dejó tendido en el césped de PayPal Park durante un partido de la US Open Cup ante San Jose Earthquakes en julio del año pasado.
El último domingo, en Q2 Stadium, Vázquez volvió a estar en un terreno de juego, en la victoria de ATX sobre St. Louis CITY SC, bajo una ovación del público de la capital de Texas. Habían pasado casi 300 días desde esa lesión que le cambió la vida.
"Hacía mucho tiempo que visualizaba este momento", dijo Vázquez después del partido del domingo. "Básicamente, fue un esfuerzo constante. Día tras día, para poder llegar hasta aquí".
"Poder estar de vuelta con el equipo, volver a pisar una cancha y escuchar cómo el estadio enloquecía... fue una sensación increíble".
Una recuperación agotadora
En inglés ACL es una de las siglas más temidas en el mundo del deporte, especialmente en el fútbol. Es el acrónimo que denomina a una lesión de ligamento cruzado anterior. La reconstrucción quirúrgica y el angustioso proceso de rehabilitación -que se extiende entre 9 y 12 meses- se volvió algo habitual. En el fútbol femenino, esta lesión se volvió algo tan frecuente que dio origen al término 'ACL Club' ('El Club de la Lesión de Ligamento Cruzado Anterior'); de hecho, la exjugadora de la NWSL Jordan Angeli puso en marcha un grupo de apoyo con ese nombre para quienes luchan por superar los aspectos psicológicos de la recuperación.
Incluso para Vázquez -conocido como 'Superman'-, dueño de una carrera que lo llevó desde su infancia en Chula Vista (California) al Club Tijuana en México, luego a Atlanta United, más tarde a FC Cincinnati y a un equipo gigante de la LIGA MX como CF Monterrey, para llegar a Austin como un muy esperado Jugador Franquicia el año pasado, esta experiencia significó un desafío sin precedentes.
"Definitivamente, fue la situación más difícil. que tuve que afrontar", dijo el delantero de raíces mexicanas a MLSsoccer.com durante la pretemporada de Austin FC en el torneo Coachella Valley Invitational. "Desde el punto de vista mental, fue una lesión realmente larga: resultó muy, muy exigente. Pero intento ser optimista y sacar lo mejor de cada desafío que se me presenta en la vida. Así que sí, ha sido muy duro. Pero tengo que seguir creciendo y superándome a mí mismo".
El desgaste mental
Recuperar la fuerza y la flexibilidad se convierte en un proceso lento, doloroso y metódico. Es una prueba muy personal, silenciosa y tortuosa. Brandon se ejercitaba por su cuenta junto al fisioterapeuta Mauricio Elizondo y el resto del cuerpo médico del club. Día tras día, durante meses, en el St. David’s Performance Center, el centro de entrenamiento de Austin. A veces veía a su equipo sobre el terreno de juego, pero no podía unirse a ellos; solo se cruzaba ocasionalmente con sus compañeros, quienes le brindaban consejos y palabras de aliento, especialmente aquellos que habían vivido experiencias similares.
"Algunos días terminaba la rehabilitación y regresaba a casa llorando", comentó Vázquez a AustinFC.com.
Su esposa Jessie y su pequeño hijo Luca -en palabras de Brandon "la luz de nuestras vidas"- fueron para él un consuelo y una fuente de motivación. Pero el propio jugador admitió haber sentido momentos de frustración cuando su cuerpo limitaba su capacidad para jugar con su hijo y ayudar con las tareas del hogar.
"El aspecto mental, sin ninguna duda", respondió Vázquez a Antonella González, de Apple TV, en una entrevista en español previa al partido del domingo, al ser consultado sobre el aspecto más difícil de su recuperación. "Hubieron días muy complicados. Poer eso, la constancia de mantenerme positivo, de presentarme con la disciplina necesaria para exigirme al máximo cada día y ser la mejor versión de mí mismo: esa fue la parte más difícil".
"Tener a mi familia -mi esposa y mi hijo- a mi lado ha sido lo mejor que me ha podido pasar; logran distraer mi mente del dolor y de todo lo demás".
Ambición internacional
Como internacional con Estados Unidos, con cuatro goles en 11 partidos y con los mismos sueños mundialistas que cualquier otro jugador del planeta, Vázquez no pudo evitar hacer cálculos con el calendario en la mano inmediatamente después de sufrir la lesión. ¿Le permitiría su recuperación restablecerse a tiempo poder jugar la Copa del Mundo de FIFA en su país?
Debido a la gran competencia que existe en el plantel del USMNT para el puesto del #9, haría falta una serie de acontecimientos improbables para que él lograra reincorporarse a la pugna por un lugar en la lista de convocados por el seleccionador Mauricio Pochettino para el torneo; aunque esto no le impedirá hacer todo lo que esté a su alcance para mantener viva la esperanza.
"Por supuesto, es algo que tengo presente en el fondo de mi mente", comentó en febrero. "Muchas cosas no están bajo mi control; lo único que sí está bajo mi control es mi actitud, mi ética de trabajo, mi motivación y mi disciplina. Así que simplemente me centraré en eso, y el resto vendrá por añadidura".
"Siendo realistas, tengo que empezar a marcar goles a raudales de inmediato para ser tomado en consideración. Así que, ojalá sea ese el caso. Pero, en fin, simplemente haré todo lo que pueda para ser la mejor versión de mí mismo".
Empuje al ataque
No va a ser fácil la tarea para el director técnico de Austin FC Nico Estevez, quien tiene a su cargo mantener a Vázquez dentro de un plan de puesta a punto 'cauto' y cuidadosamente diseñado por su cuerpo técnico. Su participación el último domingo estuvo restringida a 15 minutos, un número que el corpulento delantero querrá aumentar en los próximos días.
El Verde va a visitar a un Minnesota United en forma en el doble programa de Sunday Night Soccer presentado por Continental Tire de este fin de semana, luego viajará para enfrentar a San Diego FC a mitad de semana, antes de medirse ante Sporting Kansas City y nuevamente a St. Louis en sus partidos finales antes del comienzo del Mundial.
Para un equipo al que le costó anotar goles, y que pasó casi dos meses sin una victoria antes de tener dos triunfos consecutivos en los últimos dos fines de semana, hay un motivo real para el optimismo, mientras Vázquez comienza a jugar de a poco, junto con los mediocampistas Owen Wolff y Dani Pereira.
"Creo que todos sabemos que todavía hay cosas en las que debemos trabajar, pero el equipo se ve cada vez mejor, partido a partido», dijo Vázquez a González. "La calidad de los jugadores que tenemos es increíble, así que creo que, una vez que las piezas encajen, sin duda volaremos".
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