El mundo sigue jugando al ritmo de Messi, verdad, Balón de Oro?

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Dicen que los acontecimientos determinantes no se anuncian a sí mismos, pero cuando se trata de Leo Messi, el verdadero acontecimiento es que todavía tengamos que discutirlo.

Tiene 39 años, sigue rompiendo récords en MLS, llevó a Argentina hasta otra final del Mundial y volvió a competir de igual a igual con los mejores del planeta. Si el Balón de Oro busca al futbolista más determinante del mundo, el astro argentino sigue estando en la conversación como jugador de Inter Miami.

No hace falta construir 'un caso Messi' para probar su candidatura. Todos los elementos están ahí, el mundo entero lo vio, se emocionó y lo sufrió.

Ahora, toma más grandeza sabiendo que el periodo de evalución del Balón de Oro 2026 está marcado desde agosto de 2025 hasta el 31 de julio de 2026, 12 días después que Leo Messi jugó la final del Mundial y cayó ante la Selección Española. Ese final, además, cerró el círculo del 10 con La Albiceleste.

El astro llegó al Mundial después de meses de ser la figura absoluta del Inter Miami. Por eso, hay que retroceder el tiempo un poco más, para seguir entendiendo por qué Leo sigue siendo el mejor del mundo. 

Leo ganó el Botín de Oro de MLS con 29 goles y entregó 19 asistencias durante la temporada regular, se convirtió en el primer jugador en ganar dos MVP consecutivos y llevó al Inter Miami a conquistar la primera MLS Cup de su historia. En los playoffs registró 15 contribuciones que también establecieron un nuevo récord.

Fue el mejor futbolista de la MLS, dominó la competencia, rompió infinidades de récords, ganó y convirtió su rendimiento individual en títulos para cambiar en todos aspectos la historia de Las Garzas.

Entonces llegó el Mundial

Después de disputar la final de la Copa del Mundo en Estados Unidos, México y Canadá, Messi quedó con 56 goles en 62 partidos. Es decir: a los 39 años y jugando en MLS, terminó apenas un gol detrás de Mbappé y dos de Haaland en la producción goleadora total de la temporada.

El capitán de Argentina e IMCF marcó ocho goles, dio cuatro asistencias, intervino directamente en el 63% de los tantos de La Albiceleste y creó más oportunidades que cualquier otro futbolista del torneo.

Sigue compitiendo con las figuras de Europa, produjo prácticamente al mismo nivel y mientras tanto llevaba a la su selección a otra cima, a otra final histórica consecutiva después de eliminar a Inglaterra, la selección de Harry Kane. 

Tanto él, como el francés, el noruego y hasta Lamine Yamal y Rodri -campeones del mundo- llegaron al torneo mundialista después de protagonizar la temporada europea, el argentino protagonizó la temporada de MLS, se encontró con ellos en el mismo escenario y su impacto individual no quedó por debajo de ninguno.

Fue el más determinante.

No hay discusión... o sí, pero la correcta

Para mí, la pregunta ya no es si Messi hizo suficiente para aparecer entre los candidatos. La pregunta es cuántos futbolistas hicieron más.

Podemos discutir si debe terminar primero, tercero o quinto. Lo que resulta difícil de explicar es una lista de los mejores jugadores del mundo que no incluya a alguien capaz de dominar su liga, ganar títulos y llevar nuevamente a su selección hasta una final mundialista.

En 2023, el Balón de Oro entendió que lo sucedido en Qatar tenía más peso que cualquier otro argumento. Esta vez Messi no ganó el Mundial, pero volvió a demostrar que el lugar donde juega no determina el tamaño de su fútbol. Su candidatura fue construida completamente desde MLS y confirmada frente a los mejores del planeta.

Hasta Mourinho terminó dándole la razón a Messi sin querer.

José pidió el Balón de Oro para Mbappé, sí. Pero al explicar su criterio, puso al argentino en el centro de la discusión: el premio debe reconocer a esos futbolistas que, cuando se retiren, dejarán un vacío imposible de llenar.

Y añadió algo clave: ni ganar la Champions ni levantar el Mundial debería convertir automáticamente a nadie en el mejor del planeta.

Entonces la otra pregunta es inevitable: si el Balón de Oro premia a los jugadores que cambian el fútbol y que serán extrañados para siempre, ¿cómo dejar a Messi fuera de la conversación?

Y no es solamente una lectura nuestra. GOAL colocó a Messi tercero, Sporting News también lo ubicó en el podio y The Independent lo situó quinto.

América Latina también está mirando hacia el mismo lugar. TyC Sports lo presentó como el mejor futbolista del Mundial; Claro Sports aseguró que sus posibilidades de conquistar un noveno Balón de Oro habían tomado fuerza e Infobae destacó que la IFFHS lo eligió como el jugador de mayor impacto individual del torneo.

No son votos oficiales ni anticipan el resultado de la gala. Pero sí confirman que la candidatura de Messi existe mucho más allá del fanatismo. Está respaldada por su rendimiento, por los datos y por lo que hizo frente a los mejores del mundo.

La discusión correcta ya no es si Messi merece estar entre los nominados. Es hasta dónde debe llegar.

Formidable, oooh, formidable

El propio Balón de Oro también dirigió su mirada hacia Miami. Después de su desempeño extraordinario en la goleada 7-1 del Inter Miami, la cuenta oficial del premio lo definió con una sola palabra: “FORMIDABLE”.

No fue una nominación y aquella actuación ocurrió fuera del periodo de evaluación. Pero tampoco fue un detalle menor: mientras se prepara para revelar sus candidatos, el Balón de Oro sigue observando y celebrando lo que Messi hace en MLS.

Además, su reglamento no deja espacio para una excusa geográfica. Desde 2007, el premio creado por France Football no exige competir en Europa: reconoce al mejor futbolista del mundo, punto.

El galardón utilizó precisamente a Messi como precedente. En 2023 se convirtió en el primer ganador masculino que representaba a un club fuera de Europa al momento de recibirlo.

Pero existe una diferencia importante. Aquella evaluación todavía contemplaba su temporada con el Paris Saint-Germain. Esta vez, el argumento de Messi fue construido completamente desde MLS.

El mejor, en tiempo presente

Decir que Messi dejó Europa y todavía es el mejor del mundo no es solamente una opinión mía. También lo dijeron quienes compitieron contra él.

Lamine Yamal, campeón mundial y candidato al Balón de Oro, fue directo: “Para mí es el mejor y lo sigue demostrando. Tiene ventaja sobre todos”. Mbappé tampoco dudó: “Messi es el mejor jugador, eso está claro”.

No hablaron de su trayectoria. No hablaron del Messi de Barcelona, de Qatar o de sus ocho Balones de Oro. Hablaron en presente: es el mejor.

Son dos de los futbolistas llamados a dominar esta era reconociendo que un jugador de 39 años todavía no les ha entregado el trono.

Yo no sé si Messi debe ganar su noveno Balón de Oro. Esa es otra discusión. Lo que sí sé es que excluirlo de la lista sería premiar una geografía antes que el rendimiento.

Messi dejó Europa. La élite nunca lo dejó a él. Y el mundo, todavía, sigue jugando a su ritmo.