La salida de Javier Mascherano del banco de Inter Miami CF no fue una novela larga y en capítulos, ni un desgaste anunciado que se extendió en el tiempo. Fue directa, sobria y, justamente por eso, más fuerte. 'El Jefecito' vino, estudió, se adaptó y ganó el título más importante en la historia de 'las Garzas', la MLS Cup 2025. Y todo, en tiempo récord.
Consagración casi inmediata
'Masche' fue anunciado como reemplazante de Gerardo Martino a fines de noviembre de 2024. Su etapa duró la campaña completa de Major League Soccer 2025, y 7 jornadas de temporada regular de 2026, incluyendo un puñado de partidos de Copa de Campeones de Concacaf.
En menos de un año y medio, llevó a Miami a jugar dos finales: la de Leagues Cup frente a Seattle Sounders, y la MLS Cup, que fue el primer título de liga para el equipo y el primero oficial de Mascherano como director técnico a nivel de clubes: antes de su desembarco en Florida, solo había ejercido como seleccionador de equipos nacionales juveniles en Argentina. Estrictamente desde el punto de vista de lo obtenido y de la brevedad de su gestión, lo del técnico fue todo un éxito en MLS.
Un lugar exclusivo
Mascherano consiguió lo que solo Martino había logrado como entrenador argentino en MLS en 2018: alzar la MLS Cup. 'Tata' lo hizo al frente de un Atlanta United inolvidable, y J.M. lo consiguió como gestor del Inter Miami de sus excompañeros en el FC Barcelona: Lionel Messi, Luis Suárez, Jordi Alba y Sergio Busquets. Lo conseguido en diciembre del año pasado quedará en la historia, por el significado del súper equipo que IMCF conformó en MLS, y por la estelaridad de los nombres que lo integran. Mascherano deja el listón bien alto.
Rápido y furioso
Si algo demostró 'Masche' en MLS es que supo leer la escena e interpretarla para alcanzar el objetivo propuesto. Algo que no había sido evidente en su experiencia con los equipos juveniles del seleccionado de su país. En la liga -especialmente allí- vimos a un director técnico pragmático y eficaz. Dio orden a un equipo repleto de nombres grandísimos, comprendió velozmente el contexto de MLS y apostó por un fútbol funcional, de intensidad, equilibrio y gestión inteligente de los momentos. No necesitó reinventar nada; 'solo' (y eso es mucho) se encargó de que todo funcionara.
El exmediocampista central y defensor sale de MLS por lo más alto. Aprobó muchos exámenes en el banco de Inter Miami, manejó bien la presión que rodea al club más mediático de MLS, dio minutos y protagonismo a jóvenes como Mateo Silvetti, Telasco Segovia y Tadeo Allende para que brillaran junto a los íconos globales con los que comparten plantel, gestionó bien a jugadores locales no latinos (eso es un plus para el futuro de su carrera, en cualquier parte del mundo), y se marcha dejando todas las puertas abiertas para regresar a MLS en el futuro.
Boleto dorado
A Mascherano le entregaron un boleto dorado, al mejor estilo de Willy Wonka: gestionar a un plantel de élite en una liga en expansión y global como es MLS en la actualidad. Y lo hizo de la mejor manera: cerrando bocas, siendo campeón con un equipo que es signo de estos tiempos en Norteamérica.
Superó varias pantallas útiles y de confirmación para su carrera profesional. Más allá de la gloria de la final ganada ante Vancouver Whitecaps, J.M. demostró que puede hacerlo.
Una señal
Lo que hizo Javier Mascherano quizás no es tan profundo como la auténtica revolución cultural que 'Tata' Martino implantó en MLS con su primer Atlanta United, pero sí puede generar una marea de interés en jóvenes entrenadores sudamericanos que vean que la liga es también para ellos -no solo para los jugadores- un canal de promoción, aprendizaje y evolución.
La difusión del trabajo, el resultado obtenido, y el ambiente en el que se movió Mascherano durante su tiempo en América del Norte es otra carta de presentación inmejorable para MLS: abre puertas, abre cabezas y mentalidades que podían estar cerradas. La liga se instala para los directores técnicos como un destino viable, competitivo, atractivo y nuevo para una nueva generación de estrategas sudamericanos.
El de Mascherano puede ser un caso testigo. Si un técnico joven, sin recorrido previo en clubes, pudo adaptarse y salir campeón, el mensaje es claro: hay espacio. Y hay oportunidad.
Para nosotros en MLS Español, Mascherano no vino a probar suerte. Llegó a Estados Unidos, entendió la liga, compitió y ganó. Y en el camino, dejó algo más que un título: envió una señal diferente para aquellos que la quieran captar.
Disfruta de toda la acción de los equipos de MLS a través de Apple TV.



