Antes de romper líneas en MLS, Adri Mehmeti acumulaba millones de toques en el patio que su padre bautizó como el “Mini-Maracanã”. En su casa, el fútbol es un idioma y hoy, con 17 años, su exhibición ante el Inter Miami de Messi funcionó como una vitrina en la que el '5' mental expuso todas sus condiciones. En una liga caracterizada por el vértigo y el despliegue físico, él encuentra salidas donde otros ven presión. La cantera de Red Bull New York lo formó, pero su juego parece llevar el sello de La Masia. Mientras el mundo busca al próximo Lamine Yamal, Estados Unidos podría estar viendo nacer a su propio Busquets.
Mehmeti y sus amigos
Casemiro, Rodrigo De Paul, Luis Suárez y, desde el banco, Lionel Messi. La visita de Inter Miami al Sports Illustrated Stadium tenía suficientes protagonistas como para llenar cualquier portada. Red Bull New York terminó escribiendo la suya: victoria 2-0 en la Jornada 32 y tres puntos para mantenerse por encima en la tabla de la Conferencia Este de cara a los Audi MLS Cup Playoffs. El autogol de Casemiro abrió el marcador, Emil Forsberg lo cerró en el descuento para los dirigidos por Michael Bradley.
La primera ventaja tuvo una firma que el marcador, antes del desvío de Casemiro, 'Adri' Mehmeti había dado el pase que ayudó a abrir la jugada. Uno de esos detalles que merecen volver unos segundos atrás cuando se marca un gol.
Ahí radica el atractivo de este mediocampista: entender cuánto puede cambiar un partido antes de que alguien pise el área. Ofrecerse, recibir bien y lograr que el siguiente compañero tenga menos dificultades.
Hay futbolistas que necesitan muchos metros para marcar la diferencia. Mehmeti hace que todo parezca más fácil.
El Mini-Maracanã quedaba en casa
El primer escenario de esta historia se sitúa en Staten Island. Su padre, Van, bautizó el patio familiar como el 'Mini-Maracanã', y allí Adri acumuló millones de toques mucho antes de las convocatorias y los rankings. El nombre le quedaba enorme al terreno. A la ilusión, bastante justo.
En casa de los Mehmeti, una familia de raíces albanesas, el fútbol es un idioma que se sigue hablando después del entrenamiento. Su padre había jugado de manera semiprofesional en Europa, y Adri podía regresar y encontrarse con otro partido en la televisión. También había tiempo para estudiar a Busquets, a Rodri y sus propias actuaciones. La pelota descansaba antes que la curiosidad.
Red Bull lo incorporó a su academia en 2019. Aquel chico del patio fue avanzando hasta firmar su contrato como jugador formado en casa. Entre un momento y otro hay años de pruebas, entrenamientos y decisiones cada vez más difíciles. Porque aprender a dominar la pelota es una cosa. Entender qué necesita la jugada cuando llega hasta ti lleva mucho más tiempo.
Hoy lo aprende con Michael Bradley, uno de los mediocampistas más importantes que ha dado Estados Unidos. El chico que estudiaba su posición frente a una pantalla ahora tiene a su entrenador para discutirlo a diario.
Busquets en 'Youtube Search'
La conexión culé empieza con el propio Mehmeti, el 15 de Nueva York ha repetido en múltiples ocasiones que observaba cómo Busquets resolvía en uno, dos o tres toques e intentaba incorporarlo a su propio juego. Estudiaba una decisión que parece pequeña hasta que te toca tomarla con un rival de por medio: cuánto tiempo retener la pelota.
Busi convirtió esas decisiones en una carrera extraordinaria, que culminó con la MLS Cup de 2025 en Inter Miami. Su influencia sigue presente en jugadores que aprendieron a mirar el centro del campo a través de él y Adri es uno de ellos.
Antes de recibir, Mehmeti escanea a sus rivales y se acomoda. El control prepara lo que viene. Puede conectar con ambos pies, encontrar compañeros entre líneas y entregar un balón que permita continuar sin tener que corregirlo todo. También entiende el valor de moverse después del pase: volver a estar disponible para que el equipo conserve una salida.
Eso vuelve interesante la comparación con Busquets. Hay una manera de jugar que ayuda a ordenar a los demás. El mediocampista siempre encuentra dónde dar el pase correcto y hace avanzar a su equipo porque sabe cómo conectar una jugada con la siguiente.
¿Podría jugar en el Barça?
Por sus características, la conversación tiene sentido. Ofrecer una salida desde atrás, recibir orientado y conectar por dentro son herramientas que encajan con el equipo de Hansi Flick. La exigencia de ejecutarlas al máximo nivel sería el siguiente examen. A sus 17 años, Mehmeti empieza a reunir argumentos para que imaginarlo resulte cada vez menos atrevido.
Bradley les dio las llaves
Michael Bradley conoce la responsabilidad que conlleva vivir en el centro del campo. Ahora empieza a construir su carrera desde el banquillo, tras conducir a Red Bull New York II a su primera MLS NEXT Pro Cup en 2025 y asumir el mando del primer equipo en diciembre. Mehmeti ya había llevado el brazalete del segundo equipo a los 16 años. Antes de compartir esta temporada en la máxima categoría, habían aprendido a competir y ganar juntos.
Esa confianza se reflejó enseguida en las alineaciones. En el estreno de la temporada, Bradley puso en el once inicial a Julian Hall, Matthew dos Santos y Mehmeti: tres jugadores de 17 años o menos, algo inédito hasta entonces en MLS. Les asignó responsabilidades con puntos en juego. La juventud pasó a formar parte del funcionamiento del equipo desde el primer día.
También hay una idea futbolística detrás. La presión, la agresividad y la verticalidad forman parte de la identidad de Red Bull. Bradley quiere enriquecerla con mejores conexiones en posesión: encontrar cómo instalarse en el campo contrario, crear oportunidades y estar preparado para recuperar la pelota. Mehmeti aporta una cualidad valiosa a ese plan: saber cuándo un equipo que vive a un ritmo acelerado necesita otro ritmo.
Mientras Hall amenaza el espacio, Adri puede encontrar el pase. Mientras otros se preparan para correr, él intenta que esa carrera tenga sentido. La energía de esta generación también necesita dirección.
El ranking 22 Under 22 retrató parte de lo que está creciendo: Hall terminó segundo; Mehmeti, tercero; Ronald Donkor, duodécimo. Con tres representantes, Red Bull New York compartió la mayor presencia en la lista con Philadelphia Union. Los nombres del futuro ya ocupaban posiciones importantes en el presente.
Lo próximo: jugar con las expectativas encima
Nueva York visitará a New England Revolution el miércoles 28 de octubre a las 7:30 p.m. en el Gillette Stadium - por Apple TV. El cierre de temporada exige seguir sumando, y para Mehmeti llega otro tipo de aprendizaje: sostener sus decisiones cuando cada pérdida pesa más y la clasificación empieza a meterse en la cabeza de todos.
Más adelante, se asoma en el horizonte la posibilidad de un traspaso a Europa y de ganar protagonismo con Estados Unidos, selección con la que ya debutó en la pasada fecha FIFA. La proyección ilusiona. El trabajo inmediato consiste en volver a ofrecer una salida cuando el rival ya lo haya estudiado, ajustar cuando le cierren el pase y mantener esa calma cuando el partido invite a perderla.


