Mientras el marketing se obsesiona con el presente estelar de Lionel Messi, Son Heung-min o Thomas Müller, nuevos datos revelan otra metamorfosis del fútbol en Norteamérica: la MLS comienza a convertirse en una plataforma para desarrollar y exportar talento joven. El informe Scouting Report 2025 del CIES Football Observatory destaca a 12 futbolistas de clubes de nuestra liga, con dos sudamericanos como protagonistas: el venezolano David Martínez, que ya dio el salto de LAFC al fútbol europeo, y el argentino Mateo Silvetti, campeón con Inter Miami. MLS ya no solo compra leyendas consagradas. También está ayudando a construir las estrellas del futuro.
David Martínez y Mateo Silvetti: dos caminos hacia el futuro
Martínez representa el ciclo completo de esa transformación.
LAFC lo incorporó desde Monagas de Venezuela en 2024, cuando tenía 17 años. El atacante creció en un equipo rodeado de figuras internacionales y, dos años después, dio el salto al FC Midtjylland de Dinamarca, en una transferencia reportada cercana a los 8,5 millones de dólares.
Se marchó de Los Ángeles con 21 goles y 10 asistencias en 96 partidos. Un joven sudamericano que llegó a MLS para desarrollarse y terminó abriéndose camino hacia Europa.
Silvetti, en cambio, es el representa el talento que todavía está creciendo dentro de la liga.
El argentino llegó a Inter Miami desde Newell's Old Boys y encontró su oportunidad en un vestuario encabezado por Messi. Su irrupción fue especialmente importante en los Playoffs de 2025, cuando marcó ante FC Cincinnati y New York City FC durante el recorrido que terminó con la primera MLS Cup de Las Garzas.
El Scouting Report 2025 del CIES ubicó a Martínez en el quinto puesto y a Silvetti en el sexto entre los extremos más completos de las 66 ligas analizadas fuera de las cinco grandes de Europa.
Dos argentinos y venezolanos no, dos historias sudamericanas diferentes que comparten una misma conclusión: la MLS también puede ser un lugar para crecer, competir y proyectarse internacionalmente.
MLS frente a las grandes fábricas de talento
Durante décadas, las ligas de Portugal, Países Bajos, Brasil y Argentina construyeron buena parte de su prestigio internacional gracias a la formación y proyección de jóvenes futbolistas.
Clubes como Porto, Ajax, Benfica, Sporting CP o los grandes equipos brasileños se convirtieron en referencias para los cazatalentos europeos.
Ahora, la MLS comienza a hacerse un lugar en esa conversación.
El más reciente ranking de valoraciones del CIES, publicado en octubre de 2026, reunió a los 100 futbolistas sub-20 de mayor valor estimado cuyos derechos no pertenecen a clubes de las cinco grandes ligas europeas.
La MLS fue la competición con mayor representación: 13 jugadores entre los 100 seleccionados, por delante de cualquier otro campeonato considerado individualmente.
Es un dato que cambia la perspectiva sobre el fútbol norteamericano. Ya no se trata solamente de una liga que puede pagar por estrellas internacionales, sino de una competición capaz de concentrar jóvenes con un valor de mercado creciente.
La comparación con México también resulta significativa. Mientras la MLS lidera la representación del ranking, la Liga MX aparece con nombres como Gilberto Mora, de Tijuana, y Santiago Sandoval, de Chivas.
Eso no significa que Estados Unidos haya superado a las tradicionales potencias formadoras. Pero sí que la MLS empieza a competir por la atención internacional en un terreno que antes parecía reservado a otros campeonatos.
Los nombres que explican la revolución
David Martínez y Mateo Silvetti no son casos aislados.
El nuevo ranking del CIES Football Observatory, publicado en octubre de 2026, coloca a 12 jóvenes estadounidenses que juegan en MLS entre los futbolistas Sub-20 más valiosos fuera de las cinco grandes ligas europeas.
La lista tiene protagonistas que ya comienzan a hacerse conocidos. Julian Hall, de New York Red Bulls, encabeza la representación estadounidense con una valoración estimada de 20 millones de dólares. Lo sigue Cavan Sullivan, de Philadelphia Union, con 19,4 millones, mientras Adri Mehmeti, también de los Red Bulls, alcanza los 16,7 millones.
Pero el fenómeno va mucho más allá de esos tres nombres. Peyton Miller (New England Revolution) aparece con 15 millones, Justin Ellis (Orlando City) con 14 millones y Neil Pierre (Philadelphia Union) con 11,8 millones. También figuran Cooper Sánchez (Atlanta United), Daniel Pintér (Inter Miami), Luis Otávio (Orlando City), Matthew Dos Santos (New York Red Bulls), Snyder Brunell (Seattle Sounders) y Ervin Torres (Austin FC).
La comparación con México resulta especialmente llamativa: el informe destaca a 12 estadounidenses de clubes de MLS frente a dos mexicanos de Liga MX, Gilberto Mora (Tijuana) y Santiago Sandoval (Chivas). Mora, sin embargo, supera individualmente a las promesas estadounidenses más valoradas, con una estimación cercana a los 24 millones de dólares.
Y hay otro detalle significativo: New York Red Bulls y Philadelphia Union, dos clubes con una fuerte apuesta por sus academias, concentran cinco de esos 12 nombres.
La MLS comienza así a competir por el reconocimiento internacional de sus jóvenes. Algunos, como Martínez, ya utilizaron la liga como trampolín hacia Europa. Otros, como Silvetti, Sullivan o Hall, siguen construyendo su futuro en Norteamérica.
La liga que durante años fue reconocida por las estrellas que recibía empieza a llamar la atención también por las que puede producir y proyectar.
De importar leyendas a exportar futuro
Durante años, los grandes titulares de la MLS se escribieron con nombres llegados desde Europa. David Beckham, Zlatan Ibrahimović, Lionel Messi y ahora Son Heung-min o Thomas Müller representan esa capacidad de atraer figuras mundiales.
Pero mientras las estrellas consagradas llenan estadios y multiplican la audiencia, una nueva generación comienza a construir otra clase de prestigio.
David Martínez ya recorrió el camino hacia Europa. Mateo Silvetti busca consolidarse en Miami. Cavan Sullivan, Julián Hall, Adri Mehmeti y otros jóvenes estadounidenses están demostrando que el talento también puede crecer dentro de la liga.
La MLS sigue comprando presente, pero ahora también empieza a exportar futuro.



